CARTA TE ESCRIBO
Divorcio capitalino
QUERIDO hermano: Salud y unos poquitines de euros es lo que deseo para ti. Por aquí no podemos quejarnos, entre otras razones porque nadie va a hacernos caso; pero hay tres asuntos que me traen de cabeza: el cambio climático, la lengua leonesa y el turismo provincial. Para lo del clima no sé si consultar al vidente Al Gore o hacerlo con el primo de Rajoy. Que hay cambio está demostrado. Los inviernos no son lo que eran con aquellas nevadonas de Dios es Cristo, resbaletes en todas las calles, chupilargos en los aleros y sabañones en dedos como morcillas. El seminario de Astorga fue testigo de grandes tiriteras. Mira que si este invierno nieva a pasto se va al garete la teoría algorera. Lo del verano, otro que tal baila, cagüenlaleche. Aquellas ansias y sudores que se iniciaban con la recogida de la hierba, seguían con la siega del pan, la trilla modorra y otras labores hasta sepultar septiembre, nos ponían como senegaleses, un tanto descoloridos; y tal vez por ese aire veraniego a los del pueblo vecino les decíamos marroquís . Cierto, hermano, estamos en el cambio de tal manera que nosotros mismos lo sufrimos y tal vez venga bien; porque no sé cuántos aguantarían un invierno, o un verano, de hace poco más de medio siglo, a plena intemperie, sin calefacción y sin aire acondicionado. Nos estamos ablandando y fíjate las que se arman cuando caen cuatro copos, o hay una subida de termómetro. Pero eso sí, hay que cuidar el medio. Como lo de la lengua leonesa, que va por una senda resbaladiza. Esta semana vi, escuché y después leí a Pardo; se me antoja una miajina fundamentalista y aún más si son ciertas las acusaciones que han aparecido sobre colocaciones de militantes afines. Claro que, para las necesidades que Abel plantea desde su concejalía, los únicos válidos y preparados son esos, porque son los que hay y no existe otra cera. Exagerado me parece el número que dio de leoneses parlantes. Eso de los 50.000 es tener que atravesar de un golpe de Puente Almuhey a La Baña y de Arbas a San Adrián del Valle. Según entendí, que en esas cosas casi siempre entiendo mal, los tíos de la Unesco que hicieron encuestas y serios estudios han metido en el mismo saco, pongo por caso, a Abel, a los de Versos a Oliegos y a Nolete, que ya es meter gatos. Y no es así. Porque con los otros no sé, pero con Nolete, si es que lo encuestaron, se confundieron de medio a medio en lo que al lliones se refiere. Te digo, hermano, a Nolete le pasa lo que a Tío Pepito, que además de hacer unas salsas de chuparte las uñas, te endilga más palabras renanas y occitanas que en leonés. Y es que ambos anduvieron rascando bola por aquellos países y no por ello van a pedir que en sus respectivos pueblos se impartan dichos idiomas, que sería magnífico y mucho lío. Y además, en Antoñán debe haber como ciento y la madre en Valladolid quienes, lógicamente y puestos a pedir, en tiempos vacacionales solicitarían a la alcaldesa cursos de pucelano , gratuitos por supuesto. Babel en la Lengüera, y a ver cómo se entendían con los de Vega o los de Quintanilla por arrimar los mojones. Y lo del turismo provincial, hermano, es otra. Diputación y Ayuntamiento leonés se han divorciado; se han devuelto el rosario y cada uno por su lado. Me alegro, pues la Diputación estaba siendo sangrada por León ciudad sin tener nada que rascar al sobrepasar los 20.000 habitantes. Recuerda quién se llevaba el pastel en Intur, Fitur y demás jolgorios turísticos. Y en este punto soy más fundamentalista que Abel, pues desde León emburriáis de una manera... Y no porque emplee emburriar , revilvar y nial dejo de ser más o menos pabeiso ; sigo siendo leonés. A la paz de Dios.