De Veguellina al Mediterráneo
Una colonia de rumanos residentes en Valencia ha pasado este fin de semana en León para recoger cien mil árboles que plantarán en la provincia del Turia, sumándose así al proyecto de Fotoarbolados
Mustocea, Aldonza y Rueda, con algunos de los árboles que se plantarán en Valencia
«Los árboles son esenciales para la vida, generan oxígeno y aquellos que tienen grandes raíces también acuíferos subterráneos». Manolo Rueda expone así la necesidad de continuar plantando árboles y defiende la iniciativa Fotoarbolados, surgida hace quince años, que fomenta su siembra y su plantación. A través de este proyecto -que puede verse en la www.fotoarbolados.es- una colonia de rumanos que residen en la Comunidad Valenciana desde hace siete años ha decidido colaborar con la iniciativa plantando cien mil árboles en la provincia, principalmente en la zona denominada como el Rincón de Ademuz. Todos los ejemplares, de pino piñonero, alcornoque, encina y roble, saldrán de los viveros de Veguellina de Órbigo, a donde se ha acercado la colonia este fin de semana para ultimar acuerdos. Los cien mil árboles propuestos comenzarán a salir para Valencia la próxima semana, ya que todos los ejemplares tienen que estar plantados antes del 31 de marzo. Será la colonia de rumanos la que se encargue también durante un año, de vigilar que los árboles prendan, regándolos cada poco en caso de escasas lluvias. Los árboles que partan desde Veguellina con destino el Mediterráneo deberán pasar un periodo de adaptación en Valencia antes de ser plantados. Así, serán transportados en bandejas forestales y permanecerán una temporada en una maceta, hasta que se aclimaten. Georgeta Mustocea, que lidera la iniciativa, destaca que el coste total de la operación será sufragada con aportaciones populares y donaciones de entidades culturales y otras empresas. Para Fotoarbolados, que cuelga en la página web las imágenes de los ejemplares plantados, cada árbol implica una firma para la causa. Así, el objetivo que persiguen ahora es conseguir reunir un millón de firmas -o de árboles plantados- para trasladar una propuesta de ley al Parlamento Europeo a fin de que los propietarios de montes reciban una pequeña ayuda con la que sufragar la limpieza de las áreas con árboles.