| Reportaje | El Pregón de la Semana Santa |
Una mujer para el centenario de Profomento
Gregoria Cavero repasó la historia de la Pasión y de las cofradías de la ciudad

Como una profecía, ayer volvieron a cumplirse las palabras de los Evangelios, que sitúan a María y otras mujeres a los pies de Cristo crucificado, cuando sus elegidos -todos sus apóstoles, varones, excepto Juan- habían huido ante el tormento del maestro. La profesora titular de Historia Medieval Gregoria Cavero Domínguez, representó ayer el papel de las santas mujeres, en la lectura del pregón de la Semana Santa ante un altar, el de la seo astorgana, en el que durante siglos se ha conmemorado el sacrificio del Calvario. La catedral, su archivo, fue el lugar de las primeras investigaciones de la pregonera, que dedicó su tesis doctoral al estudio de las cofradías medievales astorganas. Cavero, astorgana, licenciada en Oviedo, es la primera mujer que anuncia la Pasión en la ciudad, en un año clave para la Junta Profomento de la Semana Santa, que celebra su centenario, en el Día Internacional de la Mujer. Además, la doctora en Historia recurrió a otra mujer, la eremita Egeria, que dejó constancia de su viaje a los santos lugares, en Israel. La pregonera estableció un paralelismo entre lo que vivió esta Virgen del siglo IV y los actos penitenciales y desfiles astorganos. Tras su repaso por los principales hitos de la Pasión, Cavero inició una segunda parte, más académica, en la que regresó a su disciplina para explicar el origen de las hermandades en la sede episcopal: «Del siglo XI son las primeras noticias documentales de las cofradías astorganas: el obispo Osmundo concedió indulgencias a los hermanos de san Feliz», explicó en su pregón, en el que se indica que en el medievo se crearon hasta veintidós cofradías en la ciudad. Con un carácter de integración social, la cofradía cumplía las funciones de protección material y espiritual, pero sin actividad en Semana Santa. Proyección de futuro Cavero siguió su exposición histórica por los siglos, con hitos como la Contrarreforma, en los que fue insertando el nacimiento de hermandades que hoy continúan su actividad, para hacer más extensa su exposición en el último siglo, en el que aparece la Junta Profomento. Una historia que no se cierra en sí misma: ya que los objetivos cumplidos en cien años de Profomento se convierten en reto futuro para un organismo que debe sumar los esfuerzos por mantener la tradición.