Agua en el Jerga
QUERIDO hermano: Ya revilvan las balas. Que Abel te explique el significado de este verbo; como chamán de la tribu supongo que lo sabe y ahora lo está experimentando. Le revilvan tras las orejas, y después de lanzar él los primeros disparos pide paz y lavado de ropas en la cocina. Ni profeta ni leches; ya se veía venir cuando le pronosticábamos a Soto, que andaba como alma en pena, hasta pensando en retirarse y dedicar su tiempo a la catequesis en el barrio. Ahora goza de amplio y luminoso despacho al que llegará el ascensor y, o mucho se equivoca Nolete o dentro de tres años andará en otra formación. La UPL huele peor que Dinamarca, huele a muerto y como ves muchos andan buscando tablas a las que amarrarse y evitar el hundimiento. Mientras, llama la atención el absoluto silencio de Rodríguez de Francisco que debe estar desternillándose y presto a saltar a la arena. Si en la UPL revilvan las balas, en el PP, que parece un sargazo provincial, están amolando las navajas en piedras como la de Pepe, el herrero de Valdespino; doña Isabel ha de tener, ciertamente la tiene, madera tan dura como indica su apellido o las sajaduras pueden ser mortales; templadas como las de Albacete las ha mellado, veremos qué pasa con las del Esla. Astorga, que para esas cosas de política siempre ha sido base discreta, puede ver algún día confabulación pepera; con que recuerdes el pacto de la mantecada , el golpe de mano de Otero y compañía, aunque en cada uno la dirección haya sido distinta, suponte qué puede pasar en el PP si hay reunión en Astorga. Bueno hermano, hemos pasado santo Toribio que ahora en San Justo lo celebran el sábado antes de la dominica in albis . Este obispo siempre fue buen llovedor que por algo su fiesta es abrileña con refrán de aguas mil; que buena falta nos hacen pues no va a haber vino suficiente para paliar la sed. Y te digo que es santo llovedor, pues cuando regresó de su exilio voluntario por aquel tinglado que le montó el canónigo Rogato lo hizo a petición de los astorganos. Solicitaban su presencia a causa de la pertinaz sequía que ni los alacranes aguantaban. Les aconsejó que pusieran la vista, la oración y la rogativa mirando al castro, mirando a la Virgen de Castrotierra. Por lo cual, siguiendo aquel consejo, y a pesar de esas nevadinas que para Villameca han sido como meada de pardal, en muchos pueblos están desempolvando los pendones y dando netol a las cruces. Si el aspecto no cambia con abril, en mayo tendremos rogativa, caminata hasta el santuario e imprecaciones ad petendam pluviam . Pero no todo va a ser confiarlo a la Virgen o a santo Toribio; bien está rogar, pero hay que usar el mazo de vez en cuando y buscar soluciones propias, que no todo va a venir del cielo. Si en la última te hablaba de las reivindicaciones de El Cascayal sobre el Turienzo y el embalse de Andiñuela, ahora otros piden agua para el Jerga. Aquel viejo pleito sobre el Monte de la Marquesa quedó zanjado. Al final los 18 pueblos, de los cuartos, de los alfoces y los añadidos cansados de prolongar la situación, y dar los cuartos a los abogados, firmaron un acuerdo. Ahora, según tengo entendido, esos cientos de hectáreas pinariegas rinden buenas entresacas y buenos euros. Y por allí, por peña Rubial, por Prado San Juan, hay fuentecicas que siguen manando a pesar de la sequía; las que, con ayuda de alguna lluvia y tal cual nevada, pueden llenar un pequeño embalse; bueno para un futuro y generoso coto de caza y hasta para un reguerín veraniego por el Jerga. Si a esa petición se une Astorga, y como te decía en la anterior Zapatero nos libra de la Narbona, el sueño puede ser una realidad. De hace 40 años hay estudio y acuarela de Fernando Rodríguez de cómo sería el embalse. Y de finales del siglo XVIII es el proyecto para surtir de agua a la ciudad, idea que patrocinó el obispo Gutiérrez Vigil. Ni éste ni aquél prosperaron. Esperemos en el actual.