De los Pirineos a Peña Ubiña
Una delegación de estudiantes franceses procedentes del colegio Leo Ferrer, ubicado en la región de Bretaña, pasan unos días de intercambio cultural en la comarca de Babia
La preocupación de un nuevo colegio, los nervios, los nuevos amigos y un sin fin de historias nuevas han alterado el sueño en las últimas las noches a veintidós estudiantes franceses que acaban de comenzar las clases en el Colegio Rural Agrupado de Huergas de Babia, en el marco de los programas de intercambio que desarrollan desde hace años el CRA y un centro educativo galo. Se trata de estudiantes de catorce años que pertenecen al colegio Leo Ferrer y llevan estudiando francés desde hace más de un año. El domingo pasado han llegado a Babia para conocer a las familias que durante cinco días les acogerán y con la que compartirán más de una anécdota. Con la llegada de los compañeros del otro lado de los Pirineos al colegio de Babia, se inicia la celebración de la Semana Cultural en el centro, donde las diferentes actividades y un nuevo idioma son los protagonistas de la semana. Así, el centro ha organizado un taller de cocina donde los alumnos franceses conocerán recetas culinarias españolas y los estudiantes babianos conocerán la rica cocina del país vecino. Además se incluyen también las visitas culturales a la ciudad de León y Las Médulas. Desde que el lunes comenzaron las clases, los estudiantes galos ya han apreciado muchas diferencias con su país: «El horario escolar no tiene nada que ver y la cantidad de alumnos por clase, tampoco. Nosotros empezamos a las ocho de la mañana y aquí no comienzan hasta las diez». Además la relación entre el profesor y el alumno es mucho más distante en Francia», apuntan los chavales. «La directora es muy simpática, nuestro director es mucho más serio», se atreven a puntar los muchachos. Respecto al paisaje babiano, los jóvenes coinciden en destacar la similitud de las dos zonas: «La nuestra también es una demarcación rural, pero allí las casas son más pequeñas que las de Babia». No obstante, las montañas de la zona han hecho mella en el gusto de más de uno, que destacan este aspecto entre sus preferencias. De la Bretaña francesa La expedición procede de la Bretaña francesa y es unánime a la hora de significar que las familias y de los compañeros con lo que vivirán estos días les aportan una comodidad especial y hacen que se sientan como en su propio domicilio: «Somos los reyes de la casa cuando llegamos». Además al grupo francés les ha impresionado la cantidad de comida que se sirve en España para cenar y la insistencia de las familias para que llenen una y otra vez el plato. Fieles a los tópicos, estos alumnos pensaban que en España se iban a encontrar con mucho sol y calor, sin embargo se han dado cuenta que sólo es un clásico de los standards habituales en estos casos: «La lluvia que nos hemos encontrado es igual que en nuestro país, no hay tanta diferencia en las temperaturas». Los alumnos babianos cursan estudios de Primero y Segundo de Enseñanza Secundaria Obligatoria y visitarán al país vecino el próximo año, como intercambio de estudiantes, ya que este año han recibido los babianos al país vecino. Esta iniciativa surgió en 1994 y los dos colegios están encantados de los resultados: «Siempre nos llevamos muy buenos recuerdos de España» señala la traductora de los niños en el transcurso de la conversación.