| Reportaje | La conquista de un imperio |
Sebius reta al César a continuar la guerra después de las fiestas
La inauguración del mercado, con más de 70 puestos, por parte del Caudillo y del embajador romano, dio paso a la llegada de Josefus Orologius I, aclamado por sus súbditos y abucheado por los astures

La plaza fue uno de los epicentros de la fiesta
Un año más, los astures vieron ayer cómo sus tierras eran pisoteadas por miles de sandalias romanas ante la llegada del César. Como novedad, un embajador romano llegó a Astúrica Augusta precediendo a Josefus Orologius I y, junto a Sebius, Caudillo de los astures, inauguró el mercado astur-romano, que reunió 75 puestos que ofrecen distintos productos procedentes de todo el imperio. Durante la apertura del recinto, el embajador recalcó la importancia de la llegada a tierras astures de la cultura imperial, gracias a la cual, dijo, fueron creadas las calzadas. Sebius negó estas palabras y alegó que «si los astures no tienen calzadas ¿como va a llegar hoy el César?». Tras el intrincado litigio, el Caudillo recorrió el mercado y entregó a cada uno de los vendedores un diploma de participación. Con la caída del sol, los romanos que pueblan Astúrica Augusta, acudieron a la plaza para recibir a su César Josefus Orologius I. Éste hizo su entrada acompañado de un gran séquito musical. El Caudillo astur esperaba a su rival, aunque no para rendirle honores, sino para anunciarle que estas fiestas son «una preparación para continuar la guerra». El César, situado frente al príncipe de los astures, saludó a sus súbditos y al resto de los presentes y les recordó el progreso que los romanos habían traído a la zona, a través de calzadas, leyes y exóticos productos del Mare Nostrum. «Pero un imperio tiene muchos gastos, [...] así que vamos a aceptar el oro de vuestra tierra y vuestro esfuerzo para extraerlo como contribución», afirmó Josefus Orologius I. El César concluyó su discurso con una invitación, tanto para romanos como para astures, a las fiestas en honor a los dioses. Por su parte, Sebius anunció al César que no era bien recibido en estas tierras, y le espetó que lo único que Roma había traído eran violaciones, saqueos y esclavitud, además de la deportación de los jóvenes y la crucifixión de los héroes astures. «Las calzadas y puentes que haréis serán para sacar el oro de esta tierra. Y la fiesta no la paga Roma, la fiesta la pagamos nosotros», matizó el Caudillo. Tras estas palabras Josefus Orologius I obsequió con un espectáculo a los pobladores de Asturica Augusta. Mientras una voz en off relataba la grandeza del imperio romano, la fachada del ayuntamiento servía de escenario para relatar el nacimiento de Roma, ciudad a la que daba vida una joven. El narrador continuó relatando la historia romana a través de las catacumbas, los gladiadores del circo o las vías. Para este espectáculo, interpretado por el grupo A Ras de Suelo, la plaza estaba decorada con seis miliarios. La escenificación concluyó con el nacimiento de Astúrica Augusta del seno de Roma y diversos efectos pirotécnicos. Hoy, de nuevo, los astures serán protagonistas, con una exposición del carea leonés y una muestra de las aves del imperio en el campamento de El Melgar. La confrontación entre astures y romanos tendrá lugar a las 19.00 horas en el circo, situado en la plaza de Toros. Los juegos en honor al dios Apolo incluirán un espectáculo a caballo denominado Venatio . La noche estará protagonizada por la magia de los druidas y la música del grupo astorgano Ness.