| Reportaje | La Robla se vuelca en sus fiestas |
Multitud en Celada
La degustación de la tradicional olla ferroviaria, el amplio elenco de competiciones deportivas y la verbena nocturna centraron los actos de la jornada previa al fin de fiesta
La novedad este año en el programa festivo de Celada con la celebración del primer certamen de la Olla Ferroviaria, resultó ayer con un rotundo éxito de participación. De hecho para la edición de las fiestas de Celada del próximo año, la comisión ha decidido que se convierta no sólo en la degustación, que se basa en la elaboración dentro de estos artilugios de patatas y legumbres con carne, si no también en forma de concurso. La importancia de este evento radica en la relación estrecha que tiene la olla ferroviaria al haber sido un ingenio culinario que data del año 1894, coincidiendo con la inauguración del tren Hullero de La Robla. No en vano, la olla ferroviaria era un guiso que cocinaban los maquinistas y fogoneros del tren de vía estrecha. Pero como no sólo de olla viven las fiestas de La Robla, a lo largo de todo el día en la localidad se desarrollaron todo tipo de actividades, sobre todo deportivas, ya que todo la jornada de ayer estuvo dedicada al mundo del deporte. Lo más destacado y lo que contó con mayor participación de roblanos y visitantes fue el tradicional cross popular, que discurrió por las calles de la villa de la montaña central. Otro de los actos a destacar fue la presentación del libro de la escritora roblana Noelia Alfonso Sáez, que llevó a todos los roblanos su obra «Mercado de las Almas».