La consolidación de las ruinas de la fortaleza había concluido ya en diciembre del 2005
La restauración del castillo de los Quiñones seguirá tras el invierno
El tejado de la torre del homenaje y el interior de ésta, objeto de la segunda fase de rehabilitación

Una vista de la fortaleza de Villanueva de Jamuz, después de que se consolidaran sus ruinas
La restauración del castillo de Villanueva de Jamuz se retomará el año que viene, según anunció el propietario de la fortaleza, Jorge Sáinz de Vicuña, en declaraciones a este periódico. En concreto, la segunda fase supone el retejado de la torre del homenaje y el arreglo de los interiores de ésta para su uso como vivienda. El propietario aseguró que en la actualidad estudia con el constructor la fecha en la que puedan reiniciarse los trabajos, que, en todo caso, no se acometerán antes de que termine el invierno. «Lo principal es terminar el tejado de la torre, ya que cualquier trabajo que se acometa en su interior es vano si no se cierra ésta antes. En cualquier caso, habrá que esperar al buen tiempo y a que los días comiencen a alargarse», señaló Sáinz de Vicuña, que indicó señaló que la constructora podría empezar los trabajos «hacia finales de febrero o principios de marzo o, quizá, en el mes de junio». La primera fase de restauración comenzó en el verano del 2004. Entonces se manejaba un presupuesto superior a los 100.000 euros para la consolidación de ruinas y el arreglo de la torre del homenaje y se hablaba de una segunda fase en la que reconstruir dependencias con las que contó el castillo del protagonista del Paso Honroso. Sin embargo, la ayuda esperada de la Administración autonómica al proyecto no llegó, motivo por el que los trabajos sólo alcanzaron a la consolidación de los elementos arquitectónicos que se encontraban en pie, a la vez que se localizó el pozo que suministraba agua a la fortaleza y se vaciaban cubos y patio de material procedente de la ruina de los muros primitivos, de tapial, y del uso del recinto defensivo como plaza de toros en alguna ocasión, a mediados del siglo XX. Pese al recorte presupuestario, fue posible sin embargo, acometer la restauración de las ménsulas de la torre del homenaje. Hasta «cuatro quintas partes» de estas piezas de cantería tuvieron que tallarse de nuevo, al haberse perdido, explicó el dueño el alcázar. La previsión Las obras podría estar listas antes del final del 2009, momento en el que se retirará la capa de tierra que se dejó en el patio con el fin de que la maquinaria no estropee el piso original de éste.