Escribe a ZP
QUERIDO hermano: Es lo que dice Nolete. Escribir a los Reyes Magos en estos días es cargar a los pobres con una responsabilidad más. Bastante tienen con la que está cayendo en Oriente para que vayamos los occidentales a pedirles una bicicleta, o mejor una moto, para dejar la crisis atrás. Pidámosles que lleven sensatez a los de Hamas e israelitas, todos ellos zumbados. Nosotros a escribir a ZP... y a otros.
Dice Nolete que es un momento oportuno para dirigirse al presidente, pues en estas últimas semanas parece aquella emperatriz austro-húngara, Sissi, ya que encandiló a la mismísima Esperanza Aguirre y al levantisco levantino Camps, diciéndoles a todo sí, sí. Claro, hermano, que en una carta no nos cabrían todas las peticiones que para este año tenemos en cartera; peticiones razonadas, como tiene que ser, aunque algunas de tanto esperar están apolilladas en el fondo del armario, y convertidas en polvo como la vieja bandera de Clavijo. Y no sólo a ZP habrá que dirigir las peticiones epistolares, que no han de ser regalos u obsequios, no, que son vindicaciones de promesas no cumplidas por diversas instituciones.
Así que vamos a ello, querido, con la anuencia y bendición seglar de Nolete, que a bendecir aprendió en aquellos sus cortos cursos de seminario. A Rodríguez Zapatero, con la esperanza que nos diga sí, sí, le tenemos que pedir en carta certificada y con acuse de recibo, que active eso del Lyda, aunque después tengamos que mendigar para atender tantos organismos; que ya aconsejaba Falagán: cuando estés arruinado cómprate un traje nuevo. Que dice Nolete que Lyda, convertida en polvo, aunque polvo enamorado de Taumasto como el de la bandera, ya hiede. Como hiede el cha-ca-chá del tren del Oeste que por fin piden las cámaras; 19 años en vía muerta por obra y gracia de Felipe González y sus cuates; ZP la sacó a la UCI en el 2004, pero se olvidó de conectarle el equipo de respiro. Y el resultado ahí está. Tal como le ha sucedido -”al baúl de los recuerdos-‘ con el peaje de la AP 77, conocida como la autopista León-Astorga, que en su día parecía la Parrala; unos que sí, otros que no y la autopista se coló.
Le escribimos a ZP, hermano; y hay que decirle que no sólo de túneles hacia Asturias, de soterramientos ferroviarios en León o de fastuosos palacios de congresos y sedes de artes escénicas, vive la provincia. Que León no solamente es la capital y su alfoz.
Por supuesto que hay que escribir a los de la Junta de Valladolid, sin olvidarnos de la seño de los Guzmanes; que ambos a dos, tienen por estas tierras de Maragatería, Cepeda, Cabrera y sus aledaños, muchas deudas pendientes; pues en ocasiones no sabemos a quién demandar al no pertenecer ni a la una ni a la otra y la casa queda sin barrer. Bueno, en algunas cosas, ello nos maravilla, se ponen de acuerdo, como en lo del Valle de Portugal, en San Román de la Vega, y dejar actuar a ese ente llamado Gersul, en acuerdo más que sospechoso. Y tenemos que pagar sus deudas del despilfarro.
Naturalmente, dice Nolete que hay que escribir a nuestro alcalde, a Juanjo. Pero como son tantos los asuntos, posponemos a la próxima semana esas peticiones. Carta en la que no podremos olvidar ese quiste canceroso del Melgar, la plaza de San Roque, el tramo de la avenida Mérida Pérez, el plan director de las murallas, el polígono, el urbanismo o la definitiva musealización de la Ruta Romana. Querido, si de todas estas cosinas, incido en las promesas de La Moncloa, en poco tiempo tenemos alguna, se lo agradeceremos; y si no tendremos que demandárselo; aunque todos ellos son capaces de desviar la responsabilidad a los Reyes Magos, que en esas cuestiones son maestros. Espera algún regalín, hombre.