Autovías
Carta te escribo martín martínez
Querido hermano: Ahora que Zapatero se ha enrocado en cumplir las promesas electorales que él tenga a bien, quedamos los de esta parte a verlas venir. No es necesario que te recuerde las muchas que hizo para aquel fenecido Plan del Oeste, las cuales siguen sin ser cumplidas.
Mientras esperamos el santo advenimiento -”si es que llega-”de nuestro ilustre paisano para confirmar el cese del peaje, en estas comarcas ha entrado una fiebre de autovías que no veas. De las propuestas para la comarca del Bierzo, mejor no abrir la boca que según parece algo tendrán; cuándo, no lo sabemos.. Pero la propuesta que me ha llamado, sobremanera, la atención es la realizada por el PSOE de nuestra provincia, a instancias del comité o grupo de la Cepeda, donde oficia de preste nuestro común amigo Natal. Propuesta a la que Chamorro, el fagocitado, se adhirió de inmediato, como buen aliado en la capital. No esperaban menos de él. Y en este punto, hermano, estoy de acuerdo. Todas las carreteras bien anchas, bien asfaltadas, sin baches, bien señalizadas, y si son autovías miel sobre hojuelas. Servirán para tener más seguridad, para llegar antes, más cómodas y en muchos casos para salir más de prisa del pueblo dejado de la mano de Dios; con lo cual se puede acelerar un poco la despoblación rural.
Los de la Cepeda están en su derecho, que es obligación, de pedir mejoras en todos los aspectos. Recuerda que por no ser reivindicativos, por no protestar allá por el último tercio del siglo XIX, se quedaron sin ferrocarril; se lo birlaron los de Astorga cuando el trazado por sus tierras era menos costoso por ahorro en túneles y quilometraje. La propuesta es una autovía directa al Bierzo desde León por Carrizo de la Ribera, Cepeda alta y alcanzar el Bierzo por Cerezal. Quedó en eso, en propuesta, pues ni del propio PSOE recibió el apoyo preciso; en el Bierzo no lo tuvieron en cuenta cuando andan pidiendo eliminar el peaje de la autopista y enfrascados en sus autovías de Asturias y Orense. La de Chamorro fue más que nada un brindis al sol, y el aborto se produjo antes de la fecundación, por lo cual no ha tenido que echar su cuarto a espadas doña Bibiana.
Se me antoja, hermano, que somos demasiados indios para tan pocos caballos (estos de ahora, de vapor, H.P). Porque más razonada, también sin que llegara a embarazo, fue la propuesta por Joaquín Cuevas para unir La Bañeza con La Magdalena y evitar el engorro del cruce en decenas de localidades; la propuesta salió de Benavides con cierto consenso, al menos local; solamente hubo la disensión de Llamas que desde la Cepeda baja calificó tal autovía como disparate. Lo que produjo el fuerte cabreo a Cuevas, y nunca más se supo de ello.
Y en estas me encuentro a Nolete que ha preparado dos pliegos para solicitar otra autovía desde el pueblo a Veguellina; con ello eliminaría las curvas muy peligrosas, más después de haber frecuentado las tabernas y retornar a altas horas de la noche. Creo que con la que nos está cayendo no están los ánimos para estas cosas. Y Nolete con esas su sabiduría empírica, popular y muy cazurrina, ya lo había pronosticado hace unas cuantas décadas. A mejores carreteras más despoblación; huyen -”huyeron ya-” los maestros, veterinarios, secretarios, y no hay cura; sin escuela, sin misa de domingo, sin avenencia, todo cristo huye. De La Cabrera nos llega el ejemplo; los centenares de trabajadores de la pizarra residen en Ponferrada, La Bañeza o Astorga. En los pueblos quedan las escombreras. Y los beneficios de éstas ¿a dónde van? Pregúntale al maestro armero.