Reportaje | a. domingo
Homenaje de pimientos en Fresno
La Asociación Casino preparó ocho mil kilos de hortaliza para su degustación

Los voluntarios de la Asociación Casino bailan antes de proceder al reparto de pimientos.
Cinco toneladas de pimiento picado -”alrededor de 8.000 kilos sin cortar-” se prepararon ayer para la pimentada de la feria de Fresno de la Vega, según manifestó Consuelo Roldán, presidenta de la Asociación Casino, encargada de la degustación.
Con unos cincuenta voluntarios, que participan en la preparación del acto de viernes a domingo, Roldán señalaba la importante afluencia de público que se ha vivido este año, aunque «muy repartida entre sábado y domingo», explicó. En ediciones anteriores, el reparto de pimientos del domingo se convertía en el acto principal, mientras que, en los últimos años, hay quienes prefieren pasar menos apretones.
Masiva asistencia. Repartido o no, pasado el mediodía de ayer, Fresno no daba abasto para acoger al público que acudió a la llamada del pimiento, cuya calidad ha quedado refrendada por la concesión de la Indicación Geográfica Protegida. Cerca de medio centenar de autobuses -”llegados de Asturias en su mayoría-” se encontraban aparcados en la carretera de entrada al pueblo, con las bodegas abiertas, en las que se iban almacenando pimientos y otros productos adquiridos en la feria. El trasiego de gente entrando y saliendo del pueblo era continuo y, en algunos puntos, el tránsito se hacía complicada, al encontrarse ocupadas ambas aceras por puestos y ante la multitud que trataba de ir en una u otra dirección. Las calles del pueblo estaban llenas, aunque el tránsito era más fluido.
Con la caja al hombro. El gesto típico en fresno era el del brazo levantado sobre la cabeza para agarrar la caja de pimientos apoyada sobre el hombro; aunque también los había que compartían el peso de la mercancía, llevando la caja entre dos.
Pimientos rojos y verdes, más grandes y más pequeños, calabazas, bacalao, calzado, quesos, restaurantes ambulantes, ajos, ropa interior e incluso taladros y motosierras, entre otros productos, se compraron ayer en la feria de Fresno, tanto en los puestos oficiales de ésta como en los que aprovechan la cita para hacer negocio.
En el reparto de pimientos, buen ambiente, música de charanga, y un carro tirado por descomunales vacas, con sus ruedas adornadas y su mercancía pimentera, como no podía ser de otra forma.