SABORES DE SEMANA SANTA
No sólo alimenta el alma
La cofradía bañezana de Las Angustias ultima su procesión más singular, la del Santo Potajero, el Nazareno que desde hace años llena los pucheros.

Cofrades que se afanan para que todo salga perfecto. A. VALENCIA
a.g. valencia | la bañeza
Para la cofradía de Las Angustias ha amanecido a las 03.00 de la mañana. Y es que hoy el santo Potajero alimenta el alma y también el cuerpo. Por eso, ya desde las dos jornadas anteriores, algunos voluntarios de la hermandad se han afanado para que todo esté a punto. El bacalao, del que se precisan para este menú multitudinario 210 kilos, ya está a remojo, también los 290 kilos de garbanzos. El aceite está preparada. Nada menos que 160 litros. Y los cien kilos de arroz, que completan la receta, aguardan su momento. A ellos se suma un guiso que conlleva cortar y cortar algunas verduras para que el sabor del potaje sea el de la tradición.
Es la receta de un plato de años, que cada Miércoles Santo saca en procesión al Nazareno de las Angustias, el santo Potajero, el ‘potajerín’ — por su pequeño tamaño— que pujan los niños. Éste año no será menos y a las 13.30 saldrá la comitiva de la capilla.
Los más pequeños irán con el santo a hombros para seguir custodiando una de las tradiciones más arraigadas y curiosas de la Semana Santa de La Bañeza. A la vuelta del cortejo, el Potajero invitará a comer. La mesa está puesta y los comensales esperando. Solo queda ensayar aquello que dice: Santo Potajero lléname el puchero/ llénamelo más que está por la mitad.
Tampoco faltarán los imperiales y además se espera que a las 14.00 horas el presidente de la Diputación, Juan Martínez Majo, acuda al reparto del tradicional potaje.