El ‘Potajero’ mantiene la tradición en tierras bañezanas
La plaza del San Salvador volverá a ser testigo hoy, como cada Miércoles Santo, de la salida del Santo Potajero, la más popular de la Semana Santa de La Bañeza, recientemente declarada de Interés Turístico de Castilla y León. Cientos de vecinos volverán a acompañar la imagen en un cortejo organizado por la Cofradía de Nuestra Señora de Las Angustias y Soledad.
Se trata de una procesión peculiar ya que son los niños quienes portan al santo como garantía de futuro de la Semana Santa bañezana, siendo los verdaderos protagonistas con su procesión del ‘potajerín’.
Tras recorrer la Plaza de El Salvador y las calles Lope de Vega y Las Angustias tendrá lugar el rezo del rosario y la Bendición del Potaje que, tras horas cocinado a fuego lento, será repartido entre todos los asistentes. En ella los fieles rezan a este santo pequeño para que les dé de comer: «Santo potajero, lléname el puchero», cumpliendo así una tradición que data de hace cuatro siglos en que se daba de comer a los presos pobres. Garbanzos, arroz y bacalao componen el pote, que se acompaña de pan, una naranja y una pasta.
En sus orígenes se ofrecía sólo a los presos de la cárcel, aunque años después fue aumentando, primero a los pobres de la ciudad y más tarde a todos los asistentes.
Mañana será un día muy intenso en La Bañeza ya que además del Santo Potajero estás previstas otras dos procesiones. A las 21.30 tendrá lugar la Del Silencio, organizada por la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno; y a las doce de la noche la Procesión del Miserere, por la Cofradía de la Vera Cruz.