Marta Franco ensalza en el pregón de la Semana Santa de León el papel básico de las bandas musicales

Marta Franco, en el transcurso de su intervención.
Marta Franco, pregonera de la Semana Santa 2025, aseguró este sábado que cuando las campanas del Mercado «anuncian que la Madre de León da sus primeros pasos», empieza el final: «todo empieza a terminar para quienes no entienden la Pasión sin un instrumento entre las manos».
Franco ensalzó el papel de las secciones musicales de la Semana Santa en el acto inaugural de León, que se celebró en el Auditorio Ciudad de León con presencia del teniente de alcalde de la capital, Vicente Canuria y del Obispo de León, Luis Ángel de las Heras entre otras personalidades. Presentó el evento Dani Cifuentes y puso el acompañamiento musical el joven pianista Alberto Frá.
La oradora, que disertó ante el grupo escultórico de La Casa de Betania, dividió el discurso en tres grandes apartados. El musical fue el primero. «No hace mucho tiempo escuché que el momento más triste para la banda llega cuando se le ve la cara a la imagen», ejemplificó.
«Llega el día en que toca cambiar las baquetas o la boquilla por una almohadilla, una vela, una mantilla o una manita de peque». A partir de ahí, «duele el hombro, duelen los pies y duele el cuerpo, pero el dolor más intenso es la ausencia del callo en las manos o en el labio».
Dedicó el segundo argumento del acto al amor: «Si no tenemos amor, nada somos. Porque Jesús, rodeado de amigos, recordó que el amor es entrega hasta el extremo». Un único papón «no hace hermandad ni procesión, sino que son nuestras sinergias las que nos hacen grandes», dijo. Puede que el de la comunicación «sea el talento con mayor proyección de todos los que orbitan alrededor de la semana de Pasión, pero no es, ni mucho menos, el único».
Acorde con la jornada, rememoró que durante unas semanas «el anticiclón, la borrasca, los porcentajes y los cálculos forman parte de nuestra rutina. Pedimos que se detenga el tiempo si está despejado, aunque mejor con alguna nube que alivie el camino a la retestera; que llegue una brizna de viento y abra paso entre los nubarrones oscuros para dejarnos un resquicio y salir a decirle al mundo cómo vive León su Semana Santa».

Las autoridades siguieron el acto con atención.
«Dentro de seis días comienza una Semana Santa a la que amamos sin límites, en la que creemos sin límites, a la que perdonamos sin límites (y esperamos que nos perdone). Porque el amor, como dice San Pablo, no pasa nunca», finalizó.
La presidenta de la Junta Mayor, Diana García, habló del «sueño anhelado» hecho realidad «en la Casa de los Papones que es el Museo de Semana Santa».
El teniente de alcalde del Ayuntamiento, Vicente Canuria se mostró orgulloso de anteceder a la pregonera y destacó el nexo de unión «para los leoneses que rememoran siglos de tradición». «Somos deudores de nuestro pasado y precursores de nuestro futuro», recordó.
El obispo de León, Luis Ángel de Las Heras, calificó el pregón de testimonio de fe, amor y esperanza. Tuvo palabras de recuerdo para el Papa Francisco y para los mineros fallecidos en Cerredo. Recordó la importancia de la cita del Jubileo de las Cofradías en Roma y animó al los leoneses «a hacer una Semana Santa permanente del Museo».