TRADICIONES
Fe y devoción entre pueblos
Los vecinos de Villalís y Posada de la Valduerna dieron vida a un Vía Crucis que se remonta al siglo XVII
Comienza la procesión con el estandarte de la hermandad y la antigua crus parroquial.
En el siglo XVII comenzó el Viacrucis que se reza durante la mañana del Viernes Santo entre las localidades valdornesas de Villalís y Posada, organizado por la Santa Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que cuenta en la actualidad con alrededor de 200 hermanos y hermanas.
Después de pasar lista a los cofrades a las puertas de la iglesia parroquial, a las 10 de la mañana se inició el recorrido con el estandarte de la hermandad y la antigua cruz parroquial, recientemente restaurada, a los que siguieron, acompañados por encapuchados portando cruces de madera, las tallas de la Paciencia, el Nazareno y la Soledad. Todas van portadas a hombros, como antes se hacía con el Nazareno, al que ahora se lleva en un trono con ruedas por falta de pujadores. Y arropados musicalmente por la Banda de Tambores de Villalís y las interpretaciones del Miserere y otros cantos semanasanteros, también propios de estas fechas.
Una vez llegados a Posada, el sacerdote pronunció un sermón alusivo a la celebración y, a continuación, se inició la vuelta hasta la iglesia de Villalís. Poco antes de llegar comenzó a llover, por lo que tuvieron que acelerar la marcha.
Para finalizar se repartieron hogazas de pan bendecidas entre los participantes, como manda la tradición.