JENNIFER CUETO DEL CASTILLO
Jennifer Cueto del Castillo: "La agricultura 4.0 ha venido para quedarse"
A sus 34 años, esta joven agricultora lleva cinco trabajando el campo en Bercianos del Páramo y tiene claro el papel clave de la tecnología en el sector

ramiro
Jennifer Cueto cultiva maíz, alubias, remolacha, girasol y trigo en Bercianos del Páramo. Es un ejemplo de joven agricultura. A 34 sus años, trabaja en sus 60 hectáreas de tierra donde las semillas dan sus frutos después de mucho trabajo. Lo del campo le viene de familia, pues lo mamó desde pequeña de la mano de su padre y de sus tíos, de quienes aprendió lo que es la agricultura. A ella se entregó en cuerpo y alma hace cinco años, cuando decidió dejar el trabajo de impresión en 3D que compaginaba con el campo para dedicarse por completo a las labores del sector primario. «La que entonces era mi profesión me alejaba mucho de esto y tuve que vivir fuera de León con contratos temporales; venía en verano y ayudaba a mi familia en el campo, pero decidí dejarlo».
Fue así como Jennifer convirtió la agricultura en su trabajo. «Es muy bonito y gratificante, pero también es muy exigente en ciertas épocas», explica. Entre ellas, la época del preparado para la siembra, que tiene lugar entre febrero y mayo y que es la más estresante, a pesar de que tiene ayuda familiar. Ella sabe hacer de todo en su explotación, para ello ha tenido que formarse, y este año se ha lanzado a sembrar. «He aprendido de mis tíos y de mis padres, pero también haciendo, que es como realmente se aprende, y equivocándome», señala.
Lo mejor y lo peor
A pesar de la exigencia de las labores agrícolas, asegura que tiene tiempo para dedicárselo a otras cosas y lo mejor de este trabajo, para ella, es la independencia que te da ser tu propio jefe y «la capacidad que tienes para organizarte». En el otro lado, «que nadie va a hacer el trabajo por ti». Jennifer asegura que la tecnología es clave hoy en día para el campo y es lo que ha permitido avanzar al sector. «El mundo de la agricultura se ha revolucionado con la tecnología y la agricultura 4.0 ha venido para quedarse», afirma, al tiempo que añade que tiene también sus limitaciones y que el hecho de no haber crecido con ella supone una traba para algunas personas. «Ha sido una revolución para bien porque hace el trabajo más fácil y más intuitivo, pero la tecnología lleva asociada una inversión económica importante».
Sobre los nuevos sistemas de riego, tiene muy claro su practicidad y su beneficio para los cultivos, a mayores de la importancia del aprovechamiento del agua como recurso: «Si no fuese por ellos, no haría lo que estoy haciendo ahora mismo. Si tuviese que regar a pala no hubiese durado mucho como agricultora», argumenta. Y un consejo para los jóvenes que quieren dedicarse al campo: «Que se formen en nuevas tecnología».