Labor omnia vincit

Trabajar en las Indias: los trabajos mecánicos 1492-1850
Jesús Paniagua. Ed. Lobo Sapiens, León, 2010. 354 pp.
Tras la publicación de Diccionario de leoneses en América y Filipinas (1492-1830) y Morir en Cádiz, Jesús Paniagua, catedrático de Historia de América de la Universidad de León, vuelve al mundo de América con una nueva obra; Trabajar en las Indias: los trabajos mecánicos 1492-1850. El propio título indica el tema abordado: los trabajos manuales desarrollados en la América hispana entre el descubrimiento colombino y 1850, lapso que permite evaluar no sólo el trabajo mecánico en época colonial, sino los cambios producidos en él tras la independencia. Aunque el tema no es novedoso, la obra aporta dos aspectos interesantes: ofrece una visión global del desarrollo de los distintos oficios mecánicos en las Indias y llena el vacío en el estudio sobre algunos de ellos, especialmente los urbanos. En su estudio el autor maneja una abundante bibliografía y complementa los capítulos con numerosos ejemplos de toda la geografía americana, desde California o Texas a la Patagonia. Como contrapartida negativa hay que señalar ciertas deficiencias ortográficas que ensombrecen un poco el texto.
La obra arranca con la discusión que se generó en Europa en torno a las artes mecánicas y liberales (dicotomía que surgió con el agustino Hugo de San Víctor) y finaliza con el colofón dedicado a los extranjeros en las Indias, uno de los más sugestivos. Se comprueba especialmente en el punto en el que habla de los artífices chinos, conocidos por los españoles como «sangleyes», de gran proyección en el Parián de Manila. Entre ambos discurren más de doscientas páginas donde el autor aborda distintos temas relacionados con el trabajo mecánico: la importancia que tuvieron los artífices en los inicios de la presencia española, fundamentalmente los relacionados con la navegación y la construcción. La relación de los indios con los oficios (en los grandes imperios, azteca e inca, existía un artesanado muy desarrollado y con unas características propias) y su aprendizaje a través de las órdenes religiosas: franciscanos, agustinos, jesuitas-¦ O la consideración de los oficios mecánicos llevados a cabo por los españoles, no demasiado buena en general, igual que los mestizos. De ahí que muchas veces quedaran en manos de indios, negros y demás mezclas raciales.
El autor alude también a los profundos cambios que se produjeron en el Siglo de las Luces, con la llegada de los Borbones, de importante repercusión en el mundo laboral: la Corona y los teóricos (Campomanes, Jovellanos, Feijoo-¦) intentarán llevar a la práctica lo que se había denunciado tantas veces en los siglos XVI y XVII e incidirán en los aspectos educativos (creación de centros docentes de artes y oficios al margen de los gremios) y de utilidad pública. La prensa, asimismo, jugará un gran papel en la difusión de las nuevas ideas y técnicas, pero la arraigada tradición hizo casi imposibles dichos cambios.
En definitiva, estamos ante un libro interesante y asequible para todo aquel que quiera tener una idea general del trabajo mecánico en las Indias, un libro que se completará con otro volumen.