POESÍA
Un mundo que se lleva por dentro
DETENER LA PRIMAVERA
Martha Asunción Alonso
Premio de poesía joven Antonio Carvajal. Hiperión. 74 páginas

La primavera está ahí y pasará una vez más. ¿Cómo no asentir al deseo de detenerla en un carpe diem inacabable? Martha Asunción Alonso ganó con el título Detener la primavera el último premio de poesía joven Antonio Carvajal, que cada año aporta una sorpresa. La de este destaca por su frescura, pero también porque la primavera debiera detenerse en esta palabra que vuelve a decirnos las cosas de siempre de una manera nueva, único modo de que la poesía sea un cuerpo en continua renovación.
Es también la de Martha Asunción Alonso palabra emocionada en origen y en destino, que no son otros que poeta y lector respectivamente. Y es palabra que asume lecturas, expresa la emoción ante determinados lienzos, se acendra en la memoria, rescata imágenes que conformaron la adolescencia, esas «cosas que brillaron antes de que te fueras», como dice evocando a la abuela... El tiempo, como ese ángel que «no lo vi, pero estuvo», revolotea en estos poemas.
Un tiempo que ni el poema puede detener, cobijar en ese jardín cerrado de la niñez y la adolescencia, con presencias que se han ido evaporando. Acaso sólo quede «nostalgiar» o escribir con retraso la hermosa carta que ya nunca llegará, cuando «han pasado diez años y hoy está el cielo azul» y la vida, sin ti, ha seguido floreciendo. El tiempo impregna las palabras. La memoria es tiempo. Arraiga a veces en una cosa cualquiera, una nube, un color, un espacio vivido, el rostro que un día acompañó nuestra soledad.
Porque también la soledad es un sentimiento presente en esta poesía y se puede decir de muchos modos, incluso negarla aparentemente: «Las ganas de llorar. Aquí nunca estás solo... El hambre y la nostalgia. Tus hermanos»; o imaginar la compañía que ahonda el sentimiento de estar solo: «Va conmigo mi madre, los ojitos cerrados, / como si el horizonte / fuese un mundo que se lleva por dentro».
Un mundo en Círculos — uno de los títulos— levanta la poeta, joven, pero que no quiere dejar escapar los recuerdos y que hace del poema un acopio de «los sitios que sólo existen una vez en la vida», recuerdos atados a una presencia (abuelo, hermana, un cuadro), a un sueño en el que la palabra reiterada «juntos», habla de otro sueño, el del amor; recuerdos atados, en fin, a la palabra, en la pluma de una primavera que nadie va a detener.