Una imagen que vale una historia
l. La editorial Lunwerg rinde homenaje a los ilustradores en un libro en el que retrata a cuatro leoneses. Cuentan la historia en imágenes. Son los ilustradores, un ‘gremio’ cada vez más reconocido. Lunwerg publica un libro dedicado a 137 ilustradores españoles en el que figuran cuatro leoneses

‘barrio gótico’, de javier zabala
Han dado forma a los sueños. Son los responsables de poner cara a personajes de cuento, ilustran guerras o juicios, decoran anuncios, satirizan a políticos y protagonistas del momento... Son los ilustradores. Y León, como ocurre con la literatura, es una excelente cantera de dibujantes. La editorial Lunwerg acaba de publicar Ilustradores españoles. Dibujos, formas y colores que harán tu vida más bella, de Mario Suárez, en el que figuran cuatro leoneses en este diccionario de dibujantes: Toño Benavides, Ernesto Rodera, Javier Zabala y Silvia Prada. Una enciclopedia visualmente inmejorable pero que deja fuera a artistas leoneses como Miguel Ángel Martín, uno de los pocos españoles ganador del premio Yellow Kid -considerado el Oscar del cómic-, así como a dibujantes tan reconocidos como Fer o Jan.
Ignorados durante décadas, en las que ni siquiera firmaban sus originales, pronto las editoriales comprendieron la importancia de estos artistas y la fuerza de sus pinturas. Pero las cosas han cambiado y, como explica el periodista Mario Suárez en el prólogo del libro: «Ser ilustrador es un estado mental, una disposición casi innata a verlo todo en imágenes, trazos y colores, y una inquietud por recogerlo y darle vida en un papel...».
Ilustradores españoles reúne a 137 creadores contemporáneos, como los clásicos Max y David Pintor (conocido por sus viñetas con Chinto en la prensa diaria gallega), la joven palentina Marina Anaya (hermana de la conocida actriz Elena Anaya) o el internacional Gabriel Moreno, al que se rifan periódicos de todo el mundo como el Wall Street Journal, el Sunday Times o El País. Desde Emilio Urberuaga, padre gráfico de Manolito Gafotas, o los dibujos irónicos, políticos y sociales de Enrique Flores, una de las firmas habituales de El País y Premio Lazarillo de Ilustración.
Lo cierto es que al libro, que incluye una brevísima biografía de cada autor junto a algunos dibujos, le sucede como a los grandes placeres, que sabe a poco. Durante décadas publicaciones como La Codorniz y Blanco y Negro o los populares cuentos de Calleja no habrían tenido seguramente tantos seguidores de no haber contado con espléndidos ilustradores. Eran tiempos en los que la fotografía escaseaba en la prensa. Después, con las nuevas tecnologías, los periódicos siguieron contando con los dibujantes para sus viñetas satíricas —en algunos casos auténticos editoriales, como es el caso de El Roto en El País —.
Una sola imagen, en ocasiones sin texto, condesa mejor que todo un artículo la cruda actualidad. El periodista Mario Suárez (autor de Los nombres esenciales del arte urbano y el graffiti español y de Cocina Indie ) ha seleccionado en su nuevo libro a algunos de los artistas más brillantes y reconocidos del momento, más de un centenar de nombres imprescindibles que comparten con el lector lo mejor de su obra.
DEL CÓMIC AL LIBRO
A Toño Benavides (León, 1961) le sobran méritos y medallas —tiene cinco de la Society for News Desing, institución internacional que reconoce y fomenta el trabajo infográfico e ilustrativo en los medios— para figurar en este texto dedicado a los grandes ilustradores. Benavides se inició como dibujante de cómics hasta que descubrió la ilustración de libros y de prensa.
En 1989 se instaló en Madrid y ha publicado sus originales en Diario 16, El Mundo, The New York Times y El Economista. Su estilo, caracterizado por la elegancia y la síntesis expresiva, le ha permitido ser uno de los favoritos de las editoriales españolas. «Si el aprendizaje de la técnica es importante, el bagaje cultural lo es mucho más», asegura este ilustrador leonés que califica su estilo de «bipolar». De un lado, «una línea oscura, dramática, sinuosa y expresionista». De otro, «una línea básica, naïf, cromática y llena de luz».
DISCÍPULO DE ANDERSEN
Finalista el año pasado del premio Hans Christian Andersen, considerado el más prestigioso de la literatura infantil internacional, Javier Zabala (León, 1962) ha sido Premio Nacional de Ilustración por El soldadito Salomón. Ilustrador de más de setenta libros de poesía y narrativa, trabaja con las editoriales más prestigiosas de Europa, Hispanoamérica y Asia. Ha puesto su talento en textos de Cervantes, Shakespeare, García Lorca o Chejov. Relatos de escritores que él transforma en lobos, guerreros, hidalgos, exploradores o ciudades. Zabala entiende la ilustración «como un lenguaje paralelo al del texto, con el cual a veces se entrelaza, en el que unas veces habla la ilustración y otras el texto, o de repente hacen un dúo como en una ópera».
Como afirma Mario Suárez en su libro: «El ilustrador es un creador que se acerca al arte de manera pausada, con pequeñas galerías que apuestan por sus trabajos como elemento expositivo y empieza a haber un mercado de obra gráfica al que ellos pertenecen, cada vez más amplio y conocido por el público.
DEL MUSAC A LOS LIBROS
La artista berciana Silvia Prada (Ponferrada, 1969) se inició en revistas como Dazed & Confused o Interview, pero el reconocimiento le llegó a partir de exponer en el Laboratorio 987 del Musac, la sala reservada a las jóvenes promesas del arte. Ahora, la obra de esta artista forma parte de la colección permanente del museo leonés. En concreto, el Musac posee cinco dibujos en grafito sobre papel de personajes tan conocidos como Kate Moss, Tom Ford, Robbie Williams, Eminem y Pharrel Williams. Y tal como consta en su ‘ficha’ del museo: «La artista se plantea mediante su obra la evidencia cultural de nuestros días como fetichismo posmoderno y despersonalizado, donde la celebridad y la iconografía contemporánea aparecen en su máxima expresión como imagen publicitaria reinterpretada». Actualmente, Silvia Prada vive en Nueva York, donde es habitual que exponga en algunas de las galerías y museos más conocidos.
REALISMO SATÍRICO
Por último, Ilustradores Españoles dedica también una página a Ernesto Rodero (León, 1966), que ha publicado sus viñetas en el diario ADN, El Mundo o La Crónica y ha ilustrado varios libros, especialmente para la editorial leonesa Everest. Si hay algo que define a Rodera es su visión crítica y casi siempre ácida de la vida, la sociedad y la política. Un dibujante sin pelos en la lengua. Contundente. Y, en la línea de Máximo y El Roto, se puede decir que sus viñetas son auténticos editoriales. Su dibujo realista lo acompañado de frases muy elocuentes. «Realismo satírico», según su definición.
Sostiene Mario Suárez que la ilustración española vive un buen momento y, pese a lo que pueda parecer, Internet no sólo no ha menguado su trabajo, sino todo lo contrario. De hecho, España se ha convertido en una auténtica potencia mundial en ilustración y edición de libros infantiles. Como asegura Suárez, «el ilustrador actual -del latín ilustrator, ilustratoris, es decir, ‘el que ilustra’— hace tiempo que rompió los límites de esa misma definición».