Relatos de cuero
POLVO EN LA FRONTERA Elías Gorostiaga Playa de Ákaba Madrid, 2016. 232 páginas

T odavía cercano el eco de la lectura de su primer libro de poemas, Tierra de invierno , Elías Gorostiaga, seudónimo literario de Elías Prieto Sáenz de Miera, nacido en Valencia de Don Juan, entrega a la imprenta su primer volumen de relatos. Polvo en la frontera es una carta de presentación narrativa de primera categoría, que incluso puede resultar sorprendente para quien no sepa que el autor leonés ha velado armas con anterioridad en tomos colectivos de cuentos y mediante el mantenimiento de un blog personal que, bajo la disculpa de ocuparse de presentaciones literarias, hace de cada entrada un relato y un retrato de un autor, una ciudad y un libro.
Dividido en cuatro secciones, la primera, una larga secuencia de narraciones encadenadas que vienen a componer una nouvelle incompleta a partir del viejo recurso del manuscrito encontrado, se plantea como una especie de catecismo de la destrucción. La mayoría de las piezas del libro se mueven en un ámbito que el coyantino describe así en el prólogo: «El momento histórico de estos relatos es un momento fronterizo de causa general contra todo, un tiempo en que se cambiaron todas las leyes, la moral, el idioma, las calles, la comida, la cultura, la economía, el paisaje y las fronteras, de forma radical e irrecuperable». Pero, como polvo pegado al ropaje del caminante, algo queda de ese pasado en estas historias de cuero donde motoristas, fotógrafos, minas abandonadas, paisajes nucleares, boxeadores callejeros y asesinos reales, aunque filtrados por el tamiz de la ficción, ofrecen al lector literatura de fuste.
Una pena que en la edición se haya deslizado tal cantidad de erratas que haga pensar que los duendes de imprenta sean una legión a la que Playa de Ákaba le debe dinero. Una editorial seria no puede permitirse deslices así.