De nuevo, la maldad
EL INFIERNO DE LOS MALDITOS (ii) Luis-Salvador López Herrero Eolas ediciones, León, 2016. 334 pp.

E l infierno de los malditos’ sigue el modelo del primer volumen de esta entrega novelística, recreación de la semblanza de intelectuales marcados por el mal, fuente de sabiduría en este caso. El prestigioso psicoanalista francés Jean-Luc Millet huye a Madrid, abandonando todos sus quehaceres culturales, pero no sus obsesiones: la biografía de una serie de sabios lo acompañan. En la tercera parte (primera de la obra actual) además de Inocencio III y Maquiavelo, Marietta y Don Juan comparten su existencia con el autor. Lo advierte el comienzo del libro, apoyándose en las palabras de un participante en el Seminario de psicoanálisis: «El mundo no tiene arreglo, la pulsión se lo impide. Todo cambia en apariencia para permanecer igual a un nivel más profundo…». En la cuarta parte otros personajes, como Sade, Rimbaud o el propio autor, participan de esta idea.
El recurso literario es continuación y cierre de la anterior entrega aunque hay una feliz diferencia: al tratarse de tipos mucho más actuales y de acción personal más variada, la obra se ajusta a otro horizonte: el lector se encuentra con un análisis más cercano y accesible. Pero la dificultad lectora persiste, dada la cultura de lo narrado y el hondo análisis con que nos sorprende. Las experiencias vitales de toda condición son de nuevo el pretexto para describir la semblanza intelectual de los personajes.
Pero hay que insistir en la moderna profundidad de los protagonistas, como ocurre, por ejemplo, con Maquiavelo y Marietta, mujer de gran personalidad. O con Don Juan y, especialmente, Rimbaud, uno de los personajes mejor tratados, representante de las tribulaciones del mundo moderno. Con todo, lo onírico explica muchas de las claves de la obra. Tal vez haya que admitir y compartir las páginas del último capítulo, Sueño y Ficción , que esconden explicaciones muy precisas.