Asher: «Ningún tema debería ser tabú»
l El autor de la novela ‘Por trece razones’ cree que para erradicar el suicidio hay que mostrarlo. por trece razones Jay Asher Editorial Nube de Tinta. 304 páginas. 16,10 euros

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E l acoso escolar o bullying siempre ha sido un tema tabú en los medios de comunicación y en la sociedad. Jay Asher (California, 1975) se atrevió a escribir hace ya diez años una novela sobre acoso, abusos sexuales, violación, machismo y suicidio en adolescentes. Ahora su libro Por trece razones (Nube de Tinta) se ha llevado a la pequeña pantalla y arrasa entre la crítica y la audiencia.
«Os voy a contar la historia de mi vida. O mejor dicho, de cómo terminó», así comienza la novela del autor estadounidense y también lo hace la serie homónima de Netflix. Hanna Baker, personaje «inspirado en una familiar», es la protagonista de la historia. Una chica adolescente que decide quitarse la vida por trece motivos. En este caso por trece personas. Todas ellas sabrán que son, en cierto modo, responsables de su muerte. ¿Cómo? A través de trece cintas de casete en donde Hanna explica por qué son culpables de su suicidio.
Jay Asher insiste en que no debe existir ningún tema tabú, ya que la única solución a los problemas es darles voz. Según cuenta el autor, la familiar en la que está inspirada la historia no tenía a nadie con quien hablar de sus instintos suicidas y por eso mismo «intentó quitarse la vida». A lo largo de esta década, a Asher se le han acercado muchos jóvenes para agradecerle que escribiese este libro. Se sentían comprendidos. «En estos diez años he oído historias de jóvenes que me dicen que les he salvado la vida. La novela les sirve de inspiración, les ha ayudado a ver las cosas de forma distinta». Dicen sentierse identificados con Hanna. Querían que viviese e incluso se dieron cuenta de que su propia vida, en comparación con la de la protagonista, no iba tan mal y buscaron ayuda.
Y es que ‘Por trece razones’ trata sobre preocupaciones reales de cualquier adolescente. Pero no sólo los jóvenes han dado el paso para hablar de sus problemas. También los padres han podido entender a los hijos y abordar la situación antes de que «su hijo intentase quitarse la vida», asegura Asher. Para el escritor lo más satisfactorio ha sido «poder escuchar historias de personas que han entendido por lo que estaba pasando gente de su entorno y actuaron para poder ayudarles». Acude incluso a colegios para contar su historia y «hablar de temas que son difíciles de tratar».
Actuar así es clave, piensa, ya que los adolescentes pueden ver que los adultos se preocupan por ellos y están dispuestos a ayudarlos. Sin tapujos El novelista se declara admirador de la serie y cree que han conseguido transmitir lo que él pretendía con su libro.
«Querían ceñirse al mensaje original y eso no siempre les pasa a todos los autores. Estaba claro de verdad que estas personas querían respetar mi historia y satisfacerme», apunta. La fidelidad a la idea original se debe a que el creador de la serie, Brian Yorker, era fan del libro antes de que tuviese la oportunidad de llevarlo a la pequeña pantalla.
La principal diferencia entre la novela y la serie es que esta última aporta la perspectiva de las trece personas involucradas en la muerte de Hanna, mientras que el libro se centra en la perspectiva de Clay, un chico tímido e inteligente que está enamorado de Hanna. Algunas escenas, como la violación o el suicidio de la protagonista, son explícitas. Se muestran sin tapujos.