Una obra extensa y sorprendente
literatura universal Sabino Méndez Barcelona, Anagrama, 2017. 520 páginas.

E s difícil escoger un tópico literario preciso para titular una extensa novela. Es lo que hace Sabino Méndez con Literatura universal, las memorias de un viejo rocquero, autor de otras obras literarias. Ni es normal que un tan texto extenso vaya acompañado de una bibliografía reflejada a pie de todas las páginas. Ello da idea de la consistencia de estas memorias y de la objetividad con que están redactadas.
Autor de otras obras y antiguo integrante de un popular grupo musical, Sabino Méndez, nacido en 1961, narra las experiencias vitales y profesionales de un grupo de amigos rocqueros, previo el homenaje a Bolaño, a comienzos de la obra. Cárdenas, Simón y Valls, compañeros de colegio en la posguerra y pertenecientes a distintos grupos sociales, serán los protagonistas de la obra, a pesar de que sus vidas se separen a lo largo de los años. Se ocupan en actividades diversas, aunque el espíritu de la juventud permanece invariable. Sorprende la definición de «cultura» y «leviatán», con las que, como lema, Sabino Méndez abre la obra. También resulta inesperado lo que afirma en Nota al editor, con toda sinceridad: «Diles que lo comprendo y que yo también les quiero, pero intenta salvar el título al precio que sea (…) El resto – como su nombre bien indica- lo he copiado prácticamente todo de la realidad y libros». Las cuatro partes de la obra confirman en su redacción las alegrías y las tristezas de estos muchachos desde casi su adolescencia. Y en ello se muestra con fidelidad y precisión la vida de un determinado grupo social, de ahí que no quepa la posibilidad de resumirlo: música, cultura, droga sexo, amistad, trabajo, muerte…son el desenlace frecuente de estas páginas, redactado de forma autobiográfica. El resultado es una precisa mirada sobre estos ambientes, enriquecida con originales observaciones, sociales y filosóficas, del autor.