Giulia Caminito: 'Ese dolor que no existe'

Giulia Caminito reedita el éxito con ‘Ese dolor que no existe’.
Detrás de la puerta automática de urgencias, Clara habla por teléfono con Sandro y le cuenta que ha ido a recoger a Loris a la oficina, se ha sentido mal y se ha desmayado, pero llevan tres horas allí y no ha pasado prácticamente nada. Sandro se muestra conciso, le dice que no debería haberlo acompañado, no hacía falta, está bien, estresado por el trabajo, nada más, y no sabe cómo gestionarlo: Lo hemos malcriado, siempre todo preparado, siempre todo hecho, y ahora hay un incompetente más en el mundo».
Ese dolor que no existe, de Giulia Caminito, es una novela sobre los males que nos acechan y sobre la posibilidad de volver a ser libres. Giulia Caminito es un nombre que suena por El agua del lago nunca es dulce, publicada en 2022. Desde la portada ya causó fascinación y el título de ese libro hizo el resto, así que ahora con Ese dolor que no existe se aspira a lo mismo y editado por Sexto Piso.
Esta es la cuarta obra de Giulia Caminito, una de las autoras actuales más destacadas de Italia. Ese dolor que no existe narra el descenso a los abismos del dolor y la hipocondría a través de la perspectiva de Loris, un joven aquejado por una enfermedad invisible. A través de un personaje memorable –la seductora y burlona Catástrofe–, la autora personifica la ansiedad para hablar sobre los miedos que reconcomen a la juventud de hoy en día. La autora homenajea a Mercé Rodoreda, una de sus autoras favoritas, con un guiño que no pasará desapercibido a quien haya leído La plaza del Diamante.
En la vida, el mundo parece dividirse entre quienes actúan sin dejarse intimidar y quienes avanzan con un dolor oculto bajo la piel. Para Loris, ese dolor comenzó en la infancia, cuando aún disfrutaba de los veranos junto al abuelo Tempesta. A su lado, la necesidad de leer para ahuyentar las angustias desaparecía y Loris lograba entregarse al entorno que lo rodeaba: aprendía a cultivar el huerto, a construir una pajarera y a criar palomas, siempre fieles y tornasoladas.
Ahora Loris tiene treinta años, ha hecho de la lectura su profesión, vive en la ciudad, tiene un apartamento y una novia. Sin embargo, el trabajo en la editorial es precario, la ansiedad de no estar a la altura lo devora. Tempesta, las palomas, la infancia desaparecen para siempre. Día tras día, Loris se encierra en sí mismo, concentrado en las señales de alarma que le envía su cuerpo. Hay un dolor que lo acecha, está seguro, un dolor que nadie ve excepto él. Y mientras los médicos, su novia y sus padres le resultan cada vez más lejanos, Loris siente que solo puede contar con dos aliados en su vida: las redes sociales –alivio y alimento para sus fantasmas– y Catástrofe, la criatura mutante –ojos de gato, piel de pez, orejas de loba– que se sienta a su lado en los momentos más difíciles y que nadie excepto él puede ver.
Giulia Caminito nació en Roma en 1988. Se licenció en Filosofía Política y en 2016 publicó La Grande A, que obtuvo el Premio Bagutta a la mejor primera novela, el Premio Berto y el Premio Brancati en categoría joven. Su segunda novela, Un giorno verrà, se alzó con el Premio Fiesole en 2019. El agua del lago nunca es dulce fue finalista del Premio Strega y ganadora del Premio Campiello en 2021. Ese dolor que no existe es su cuarta novela.