Marta Borraz: 'Las leopardas'

Marta Borraz, nueva premiada con el Tusquets de novela.
Las leopardas’, de la abogada aragonesa Marta Borraz, sobre la historia de un grupo de mujeres que se enfrentaron al sida y sus estigmas en las últimas décadas del siglo XX en España, ha sido elegida este jueves como la novela ganadora del premio Tusquets Editores 2026.
El presidente del jurado, Antonio Orejudo, ha sido el encargado de leer en rueda de prensa el fallo de la vigésimo segunda edición de este galardón literario, dotado con 18.000 euros, y por el que pugnaban 1.248 manuscritos recibidos.
Las leopardas es un relato de una extraordinaria intensidad emocional que recorre, desde la intimidad de una familia y el despertar de una generación de mujeres, algunas de las grandes transformaciones de la España de las últimas décadas del siglo XX», ha destacado el jurado sobre la novela de Borraz (Huesca, 1981).
Para el jurado, la letrada, residente en Barcelona —que en 2024 se estrenó con la novela ‘Años de vida’-, ha conseguido ahora escribir «con gran sensibilidad» una obra «luminosa y devastadora, de extraordinaria fuerza narrativa» y «llamada, sin duda, a perdurar».
La novela cuenta la historia de Clara, una joven que se mueve por el mundo con naturalidad y sin prejuicios y a la que acompañan un grupo de amigas igualmente protagonistas de un mundo cambiante en el que una enfermedad silenciosa marca el destino de algunas de ellas, apunta la sinopsis.
La autora ha confesado que el personaje principal está inspirado en su tía Paloma, que murió de sida cuando ella tenía apenas 15 años.
«Hay pocas historias de mujeres víctimas del sida que no sean heroinómanas u homosexuales. Ellas eran un grupo de chicas que también se contagiaron. Hay gente que no quiere que se hable de estas cosas. Las mujeres de mi familia me ayudaron a conocer más, pero para los hombres fue distinto», ha contado.
En su discurso de aceptación del premio, Borraz ha explicado que ha vivido rodeada de mujeres que siempre «han cuidado las unas de las otras» y «han enseñado a las siguientes generaciones a estar alerta y defenderse».
«En ellas me he inspirado al escribir esta historia, en especial, en la protagonista, que dejó una estela luminosa cuando se fue antes de hora. Por eso, porque me supo a poco, he recreado su juventud entre los años setenta y ochenta, para entender lo que le tocó vivir y cómo lo afrontó con tanta entereza», añadió.
La novela se sitúa en los escenarios que se corresponden con la propia adolescencia de la autora. De Zaragoza al desierto de los Monegros y las montañas del Pirineo aragonés.