Revistas
m.e.l.
Studium Legionense
Número 50, Año 2009.
Medio siglo de esta publicación del Centro Superior de Estudios Teológicos de León, con más de medio millar de páginas en esta ocasión, entre las que se encuentran los prácticos Índices de los últimos veinticinco números. Enumeramos los títulos de los Estudios ante la imposibilidad de una referencia concreta: Apuntes para una aproximación al principio de laicidad , Exiquio Martínez Fernández; La suprema sabiduría divina , Felipe F. Ramos; La exégesis bíblica al servicio de la predicación , F. Alonso Alonso; El hombre en busca de su paternidad , G. Flórez García; Comprender los Sacramentos desde el Misterio Pascual. Un acercamiento crítico a la sacramentología de Louis-Marie Chauvet , Rubén García Peláez; La ley natural en la Sagrada Escritura , J. Román Flecha Andrés; Breve síntesis de moral paulina. Influencia del entorno (socio-religioso, cultural y ético) en las cartas de S. Pablo , Toribio Cuesta García; El presbítero, icono de Jesucristo. Cristología subyacente en los documentos sobre la formación para el ministerio presbiteral , A. Paniagua Cuevas; Homo Dei et servus Ecclesiae. Profesor Carmelo Rodríguez del Cueto, in memoriam , J. C. Fernández Menes; El Manual de Toledo de 1494. Evolución y pervivencia , Luis García Gutiérrez; Teología de las anáforas de cotidiano del Misal Hispano-Mozárabe , Adolfo Ivorra Robla; Dos notas respecto a Erasmo y León: hipótesis sobre el erasmismo en la Catedral en el siglo XVI y paralelismos paremiológicos , L. Martínez Ángel; El aprendizaje de competencias y las reformas educativas , R. Ferrero Martínez. Subrayamos de mayor interés: Obras impresas del siglo XVII en la Biblioteca del Seminario Mayor de León (III) , M. Pérez Recio, y La trascendencia en la poesía de Antonio Gamoneda. Una aproximación , de Antonio Trobajo, que finaliza: «-¦ el poeta, como cualquier creador literario, será, a veces a su pesar y en muchísimas ocasiones de forma inconsciente, un -˜testigo de lo invisible-™». Deseamos que esta presencia de cincuenta años llegue a cumplir el siglo. La seriedad y el rigor de la publicación no merece menos. Enhorabuena.