Letanía de ciegos
Acaso lo peor de quienes no tenemos
la dicha de sentirnos elegidos
es esta irrefrenable tendencia a los matices
este vicio de hallar cierta razón
en distintas razones.
Quién sabe si lo peor de la tierna osadía
de ostentar la verdad con letras grandes
es el tozudo empeño en generalizar
una suerte que nadie más envidia.