investigación genética

? La investigación genética («nada que ver con la manipulación», apunta Javier Oblanca) ha conseguido un tipo de animal adaptado a las necesidades nutricionales de los consumidores. Su alimentación es totalmente natural, hasta ahora la elaboraba la propia empresa y ahora la encarga «a la carta». El 86% de esta alimentación son cereales (trigo, maíz, cebada y soja) y el resto vitaminas. Una alimentación que varía según el tipo de pollo que se quiera conseguir.