blog. El mejor ‘blogcinero’ del país
alberto marcos representa a españa en un concurso para demostrar que sus recetas son tan buenas como escribe. E l salmantino Alberto Marcos continúa sorprendido por haber llegado tan lejos en un certamen de ‘gastrobloggers’ al que se presentó por curiosidad y prepara el plato con el que participará en la final de mayo en Australia. Ahora tendrá que demostrar que las recetas que presenta en su bitácora son tan sabrosas como asegura en la web.

Alberto Marcos con su aplicación de blogcinero.
Un tosta, una simple tosta de verduras con huevo poché compitiendo contra un sofisticado berberecho de naranja o un laborioso chipirón relleno. A la modestia de Alberto Marcos aún le cuesta entender qué vio el jurado en él para llegar a coronarlo el pasado mes de febrero en Barcelona como el mejor ‘blogcinero’ del país, un peculiar título que le abre las puertas al sueño de su vida: conocer Australia.
Esa fue la principal motivación para presentarse a Blogg Off / Cook Off, un certamen organizado por una marca comercial con sede en el país de los canguros que invitaba a cualquier ‘blogger’ de diferentes rincones del planeta a ‘desvirtualizarse’ y demostrar que las recetas que presenta en su bitácora son tan sabrosas como en la web se dice. Alberto se enteró por una amiga.
Curiosamente, su bitácora —muchavidablog.com— no es específica de cocina, como la de la mayoría de sus competidores. Se trata de un espacio virtual de orientación cultural en el que este salmantino habla de cine, series, música y, en ocasiones, lo vincula a la gastronomía porque siempre ha considerado «que la cocina es cultura». Hace poco, por ejemplo, fusionó dos de sus pasiones para analizar la relevancia de la cocina en el cine de Pedro Almodovar y no es infrecuente leer cómo asocia determinadas propuestas culinarias a canciones. Pese a todo, decidió apuntarse al concurso con el viejo sueño de Australia en mente, «pero sin ninguna expectativa».
Acortar nombres
La primera sorpresa se la llevó al superar la primera fase en la que presentó unos tortellini con salsa de albahaca y almendra, una gelatina de salmorejo picante, la citada tosta de verduras con huevo y el plato con el que quizá llamó más la atención: la croqueta samurai. Con ese original aperitivo logró dar rienda suelta a sus dos señas de identidad en la cocina, su tendencia innata hacia la innovación y una curiosa costumbre de acortar lo más posible el nombre de los platos nuevos al contrario de lo que suelen hacer los gurús de la nueva cocina. Así bautizó la croqueta en la que jamón ibérico y la seta shitake maridan a la perfección sin anular mutuamente sus respectivos y marcados sabores.
Tras esa carta de presentación recaló en Barcelona. Allí le esperaba Mey Hoffman, la directora de la única escuela de cocina del mundo con una estrella Michelín. Palabras mayores. Enfrente, otras tres competidoras procedentes de Madrid y Barcelona remarcaban otra de las curiosidades de la participación de Alberto en el evento. Era el único hombre de la cita poniendo de manifiesto que los chicos «son más pudorosos pese a que hay muchos que también tienen su propio blog de cocina».
‘Pestacho’, su innovación en el plato
En la final era necesario presentar uno de los platos de la primera fase y algo nuevo. A la tosta con la que quiso homenajear a Salamanca «por ser tierra de pinchos y tapas» sumó lo que, definitivamente, terminó por convertirse en la sensación, el solomillo ‘al pestacho’. Como todo en el proceso que lo ha llevado a convertirse en el mejor ‘blogcinero’ español, también la suerte y la casualidad se aliaron en esta ocasión con Alberto. En una cena informal presentó el plato, regado con una salsa de pesto en la que había sustituido la albahaca por orégano. Ahí estaba la novedad.
Sus amigos, sin embargo, le propusieron ir más allá y olvidarse de los tradicionales piñones. En su lugar, sugirieron, se podría añadir pistacho. Dicho y hecho. Así nació el ‘pestacho’. Alberto está convencido de que estimular la curiosidad de la gente ante la comida «es la primera puerta hacia el estómago». También hacia el triunfo.
Frente al jurado español, Alberto exprimió sus dotes de comunicador, no en vano es periodista en el gabinete de comunicación de la Universidad de Salamanca, posiblemente el más activo de la ciudad del Tormes.
El mejor ‘blogcinero’, asegura, «ha de cocinar y comunicar bien, pues una de las claves para hacer atractivo un blog reside en saber contar las cosas». A Alberto también le ayudó su inocencia. Ni corto ni perezoso no dudó en revelarle al jurado que uno de los trozos de solomillo no estaba del todo bien «porque perdía jugo», algo que se puede evitar si se da bien el primer golpe de sartén.
Los encargados de valorarle no sólo agradecieron el gesto sino que no dejaron ni un poco en el plato. Alberto volvió para casa sin probar bocado pero con el triunfo en la mano e inesperadas sorpresas.
Cuando uno juega sin intención de ganar sucede que no siempre se dimensiona el triunfo. Alberto reconoce que no había leído a fondo las bases del concurso antes de viajar a Barcelona «porque pensaba que no tenía ninguna posibilidad». De improviso se vio convertido en embajador mundial de la marca y retribuido sin contar con ello. Ahora mantiene videoconferencias mensuales con otros aficionados a la cocina y está obligado a alimentar periódicamente el blog de la organización con alguna de sus propuestas. El bacalao con manzana del Bierzo es la última que se puede leer en su bitácora digital.
Forma parte de uno de sus nuevos retos, acercarse más al pescado, pues al vivir tierra adentro trabaja habitualmente las verduras o la carne pero tiene descuidados los productos del mar. A base de ensayo y error trata de crear una salsa que mezcle el sabor de pescado y marisco «pero que no sea lo típico». Nadie duda de que con el tiempo terminará consiguiéndolo. Tampoco su padre, cocinero profesional que aprendió a manejarse entre fogones «a ojo», al igual que Alberto.
En busca de lo nuevo
Durante la última cena de Nochevieja, el ‘blogcinero’ de moda se atrevió a llevar a su casa su particular visión de su plato favorito, el salmorejo. Al terminar, su padre le pidió la receta y, sin proponérselo, dio un enorme espaldarazo a la autoestima y el orgullo de su hijo, que no para de experimentar.
Tras coronarse en Barcelona, el blog de Alberto huele más a condimentos, salsas, esencias y productos con denominación de origen que él disfruta paladeando. Dedica más tiempo a la cocina en esa permanente búsqueda de algo nuevo durante la que también disfruta leyendo los comentarios de sus lectores y comensales, de cuyas reflexiones surgen nuevas ideas. Entre ellas encontramos la brocheta de pollo con verduritas y salsa de membrillo o una novedosa presentación del tradicional potaje, que lo acerca bastante a la famosa ‘deconstrucción’ que popularizó Ferrán Adriá.
En Australia dispondrá de media hora para sorprender con una receta de creación libre en la que continúa trabajando. Rápido, cómodo, innovador y representativo de España. Esas cuatro características definirán el plato con el que, partiendo de algo tradicional a lo que dar un toque diferente, aspirará a convertirse en el mejor ‘blogcinero’ del planeta.