operación bikini
SIN TIZA NI PAPEL. GLORIA SARMIENTO Profesora EOI-León
Todo el mundo se encuentra inmerso en la operación bikini, aunque yo lo que veo es que con este tiempo la operación se va alargar como en su día la operación nécora.
Acostumbro a no ir a una pradera inclinada, por la que pago una cuota, y me sale la sentada en el césped a trillón. Categoricemos: gastos deportivos.
Pero yo lo que quiero que adelgacemos todos es los gastos de mantenimiento de cuenta y las comisiones de los bancos. ¿A cómo está el apunte?
Tengo un disgusto fuera de lo común, mi banco me ha pedido el divorcio y oye, que me tengo que ir. De hoy para hoy. Sin terapia de pareja.
No les interesa alguien que no tenga hipoteca con seguro de vida incorporado, que no aporte al plan de pensiones suculentas cantidades, que pase de la visa oro, y que sea puntual en los pagos y nunca jamás genere descubiertos, así que han decidido en el Pastor de Independencia que me echan y para meterme prisa me cobran 50 céntimos por apunte, que te parecerá poco pero tres apuntes, un litro de gasolina, 28 apuntes medio barril de crudo, y litro a litro, barriles y barriles, pozos y pozos.
Hacen muy bien, que nos cobren si nos dejamos. ¿Y cómo me he enterado? Me he he enterado porque mis finanzas las organizo en la aplicación ‘fintonic’, sí, como gintonic pero con fin de finanzas.
Te registras en la app y pones tu cuenta, reconozco que da un poco de pereza al principio porque cada gasto lo tienes que categorizar clicando en el apartado correspondiente, pero no tardas más de tres minutos y es una chulada, además en el vídeo de demo está Leopoldo Abadía y lo explica muy bien.
No pasan unos segundos cuando los de ‘fintonic’ me mandan un correo en el que me avisan de que el Banco Pastor me está chuleando la cuenta, y me piden que lo compruebe. Llamo, se pone Isabel con una vocecita ensayada de mucha tristeza y me canta «lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yooooo» y yo voy y me lo creo, creo que les han dado un curso de canto acelerado y que el próximo año les presentan a Eurovision.
Yo, muy digna, le digo que me retroceda las comisiones, parece que la consigna del Popular Pastor para este invierno eterno 2013 es «al paisano y al limón estrujón y estrujón», y lo llevan por el libro, y nada, que se siente, que haber pedido muerte. «Ah pero no te puedes ir...», añade cantando ya el estribillo... porque tienes aquí un antiguo plan de pensiones... como diciendo estás atrapada... tienes que tener cuenta con nosotros sí o sí, y nosotros mientras te sodomizaremos cuantas veces consideremos apropiado, y yo le contesto de pensamiento, «lo estás haciendo muy bien muy bien muy bien, mira cariño no pares», y no canto más porque hasta yo me averguenzo de hasta dónde llegan mis pensamientos en modo enfado.
Cuelgo el teléfono iracunda y me lio a decir más tacos que ese Fran de la Jungla que es primo mío, su abuelo Félix es mi tío, hermano de mi abuela, que estaba casado con la tía Felisa, que me ponía las inyecciones cuando tenía anginas con placas y me curaba a base de Britapen, zumo de naranja y banderillazo que Dios te crió, y aunque no nos conocemos de nada compartimos la genética de la lengua esquizofrénica. Y así me siento, dolorida como cuando venía la tía Felisa a curarnos la gripe de ya para ya.
Estuve por romper algo. Pero no, que no me voy a gastar en porcelana de Pomona lo que los del Pastor me ha hecho padecer.
Confieso que me siento sola, tantos años de relación y ahora este divorcio repentino. No me lo esperaba ni me lo merecía, y me me siento culpable porque el maltrato es así, la víctima se siente culpable,toca pasar página. Y la paso.
Y me devuelve la llamada Javi de Caja Rural y me pregunta qué tengo yo que mi amistad procuras, y yo le digo que quiero asomarme a la ventana y ver el sol y le cuento lo de las cuentas y eso.
Todo solucionado, y entonces paso del modo enfado al modo agradecido y pienso en Ghandi y recuerdo aquel libro de mi estantería adolescente en el que leí «cuando todos te abandonan, Dios se queda contigo» Y me tranquilizo. Ya sólo me tengo que ocupar del bikini.