Universidad. Resistir para investigar
A pesar de los recortes, la ULE consiguió dos patentes y publicar 352 artículos. L a receta de los investigadores azotados por la crisis. Laboratorios y despachos convertidos en refugio de la ciencia. La ULE recortada no ha dejado de investigar.

La Universidad de León cuenta con cerca de 1.500 participaciones de sus docentes en proyectos de investigación, de los que casi 900 hacen referencia a profesoras, unta tónica habitual en el centro leonés. Esta cifra se mantiene desde los últimos años y la institución académica continúa arañando fondos para potenciar su aspecto investigador, tras los recortes de las diferentes administraciones. Las partidas destinadas a este campo han ido disminuyendo en los últimos años, desde el comienzo de la crisis, hasta el 50% y, en la última memoria de actividades, que corresponde a 2013, se refleja este descenso, ya que el total de fondos para investigación fueron de 7,6 millones de euros, cuando hace dos años superaron los 8,4 millones.
El curso pasado, la producción de I+D+i que fue indexada en lo que se conoce como WOK (Web of Knowledge) rozó el medio millar, gran parte de ellos (352) fueron artículos, a los que hay que sumar una veintena de revisiones y 62 abstracts (resúmenes documentales), además de otra treintena proyectos.
Por ramas, las más activas son las Ciencias Experimentales y de la Vida y las Ciencias Biomédicas y Sanitarias, que superan con creces el centenar en ambos casos en el apartado de artículos, seguidas por los elaborados por Ingeniería y Tecnología, con poco más de 60.
Los ingresos que recibe la ULE por las patentes que tiene resgistradas ascienden a unos ocho mil euros. Tres de las 35 patentes que han surgido desde la institución académica leonesa ha sido licenciadas y le reportan beneficios. Las tres son de Ingeniería Agraria. El año pasado, se presentaron cuatro solicitudes y aunque se concedieron dos ninguna fue vendida para su uso. En cuanto a la propiedad intelectual, se presentaron siete y se consiguieron cinco.