Conexiones
El Inno de León. ROBERTO SANTOS CEO de NARúA [@rObrtSan]

Si en algún momento has pensado en lo importante que es estar bien conectado, las siguientes líneas te contarán lo que pueden hacer por ti algunas de las herramientas sociales disponibles en la ‘gran red¡.
Desde el verano pasado estoy inscrito en una plataforma on line en la que puedes dejar disponible el sofá que tienes en tu domicilio para que pueda ser usado por viajeros de todo el mundo, que son conocidos como ‘surferos del sofá’. A los pocos días de inscribirme en la aplicación tuve la oportunidad de recibir en mi casa a un abogado barcelonés que realizaba una ruta en moto hacia Galicia y deseaba hacer noche en León.
Cuando abres tu casa a un desconocido subyacen algunas cuestiones, y no son las relacionadas con el precio de la estancia, gratuita por otra parte. Las cuestiones que pones en la balanza son las relativas a la gestión de lo desconocido, lo incierto, el tiempo y espacios que vas a compartir, y ahí radica en esencia la innovación, en el campo de la empresa: «Invertir en lo desconocido a cambio de un resultado esperado positivo que ponga en valor tú organización», en este caso de surfear en el sofá, hacer amigos de diferentes lugares del mundo.
¿No es acaso común que seas capaz de compartir aspectos íntimos con un desconocido que no harías con un vecino e incluso un familiar?
El amigo surfero que durmió en mi casa tomó su moto destino a tierras gallegas al día siguiente de su llegada y nos dejó en el recuerdo una velada estupenda entre vinos en la Plaza del Grano de León. Antes de su despedida, nos brindó la oportunidad de visitarle en la ciudad Condal, algo que hemos dejado en ‘tareas pendientes’.
Desde aquella primera experiencia como ‘hostelero en mi domicilio’ quería experimentar lo que se siente cuando eres tú quien es el hospedado, así que como soy de la opinión de que ‘La verdadera innovación comienza por uno mismo’, y aprovechando que tenía que estar en Bilbao durante una semana, me puse en contacto con usuarios de la plataforma de surferos del sofá y, así, contacté con José y Edi del barrio de Uribarri de la capital del Nervión. Tuve una respuesta inmediata y afirmativa de poder pasar «seis noches» en su casa. La llegada al destino de la casa de tus anfitriones está llena de pequeñas emociones que hacen que tus células experimenten una alineación pro-social y humana desde el primer instante. Con el paso de las horas y de los días, un sentimiento de hogar propio se va asentado y con ello haces que tu zona de aprendizaje crezca, creando territorios seguros. Los momentos compartidos entre mis anfitriones y yo se llenan de conversaciones en torno al desarrollo que han experimentado ambas orillas de la ría de Bilabo en los últimos 30 años, el éxito político al haber colocado la sociedad y la cultura como ejes de un plan bien definido para la ciudad... las palabras se mezclan con piezas de artesanía que mis hospederos realizan como hobby siendo partícipes del movimiento DIY (Do it Yourself – Hazlo tú mismo) que recorre nuestras ciudades y pueblos, como fuerza silenciosa, y que ha llegado a crear una nueva etiqueta social, los ‘makers’ o ‘hacedores’.
Era sábado y tocaba regresar a León con ganas de dejar constancia en la plataforma surfera de mi agradecimiento a José y Edi por el tiempo compartido conmigo. No es casual que su perfil esté lleno de varias decenas de recomendaciones.
Conexiones entre personas, entre pueblos y entre culturas que se facilitan gracias a un sistema informático que según datos ofrecidos usan de manera regular más de 6 millones de personas en el mundo y en el que puedes encontrar hospedaje en más de 100.000 ciudades, de forma absolutamente gratuita.
Es normal que pienses en tu propia seguridad cuando acoges a desconocidos o eres tú el hospedado, para ello dispones de ‘Referencias Personales’ o ‘Niveles de Verificación’ en la aplicación y, por supuesto, de tu propio instinto,
También se entiende que los servicios de hostelería sientan como una amenaza la aparición y crecimiento de innovaciones disruptivas como las de surferos del sofá, los alquileres de estancias on line o los servicios de alquiler de coche con conductor (prohibidos en España).
¿No será quizá que nuestros deseos como consumidores han cambiado hacia una experiencia más amable, más cercana y más económica entre personas?
¿Ha llegado el momento de innovar en los servicios de hospedaje, ofreciendo a los usuarios un servicio adicional de conexión con el destino?
La respuesta sin lugar a dudas es un sí rotundo, de hecho varios empresarios han visto en esta amenaza una oportunidad sobre la que están trabajando.
No es nuestra tarea dar nombres sino más bien abrir puertas a pensar diferente, para actuar diferente.