ª1. Cambio de rumbo
Margarita González. Alumna brillante, se pasa de la empresa a la docencia. Acaba de ser madre.
Inicia una nueva etapa en su vida. Y no sólo porque haya decidido dedicarse a la enseñanza, también porque acaba de tener su primer hijo. Margarita González González tiene, a sus 32 años, un impresionante currículum. Es licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de León, experta en Contabilidad y Auditoría de Cuentas, Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales y Master en Formación del Profesorado de ESO y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de Idiomas por la especialidad en Formación y Orientación Laboral, todo con nota media de notable. Fue además auditor júnior en la firma Ernst&Young.
Siempre le gustó el sector de la empresa aunque su gran trabajo de investigación guarde relación con una actividad ligada íntimamente a esta provincia. Se centró en los riesgos higiénicos laborales del picador en una mina de interior.
«Me decanté por este tema porque creo que la minería es un sector muy poco valorado y muy poco conocido por todo aquel ajeno a este mundo. Me pareció interesante recoger todos los riesgos a los que está sometido un picador minero más allá del más importante: desempeñar su trabajo a cientos de metros bajo tierra. Mi primer objetivo fue describir una mina de interior así como su funcionamiento, para posteriormente describir cada una de las tareas que debe desempeñar un picador minero de interior. De esta manera sería más fácil hacer entender a cualquier persona ajena al mundo de la minería los riesgos a los que están expuestos estos trabajadores, las enfermedades que padecen por su exposición a innumerables agentes, sus dolencias derivadas del uso de ciertas herramientas así como las secuelas que arrastrarán de por vida», describe. Se empeñó en explicarlo y lo logró. Será porque sus padres le inculcaron a involucrarse en cada proyecto que iniciaran. Ella y sus tres hermanas. «Quizás por eso nunca nos hemos rendido y hemos sacado beneficio de todo lo que hemos hecho», cuenta.
Nunca ha querido centrarse en un único campo, «de este modo, siempre tienes distintos sectores en los que probar suerte», cuenta. Tal vez por eso, o porque es su pasión, no quiere abandonar la Prevención de Riesgos Laborales. «Es otro nuevo instrumento para controlar que los trabajos se hagan bien, anteponiendo siempre el bienestar del trabajador y, por tanto, el bienestar de la empresa ya que cualquier accidente que sufra el trabajador repercutirá en la empresa, en su funcionamiento, en su rendimiento. Te aporta las herramientas para cuidar de los recursos más valiosos que posee una empresa: sus trabajadores», dice Margarita González.
Cree que «la situación actual está minando, por desgracia, a muchos profesionales que se han esforzado por construirse un futuro y que han tenido que renunciar a él por carecer de oportunidades que les permitan desarrollarse profesionalmente» y que su generación está muy preparada, «con muchas ganas de poder desarrollarse profesionalmente, pero limitada e, incluso, en ocasiones, anulada por la situación que vive actualmente España. Esto hace que vayamos perdiendo la ilusión y que tengamos que conformarnos con puestos de trabajo muy por debajo de nuestra formación».
Pero no se desanima. Y ahora menos que nunca. Acaba de tener un hijo.