TIC. El Scalextric gigante
el primer coche de carrera eléctrico sin conductor del mundo está equipado con un potente cerebro electrónico. E s capaz de superar los 320 kilómetros por hora, puede competir con otros vehículos, es eléctrico y se conduce, mediante un software de inteligencia artificial de forma autónoma.
Al observar este vehículo y conocer sus características, a algunos les viene a la mente el automóvil Kitt con inteligencia artificial de la serie ‘El coche fantástico’ (Knight Rider) de la década de 1980 y que volvió a la pequeña pantalla en un nueva versión equipado con un superordenador. Otros asocian a este auto sin conductor con los cochecitos de carrera eléctricos Scalextric controlados a distancia con un mando y que circulan sobre pistas con una ranura que hace de guía y de toma de corriente, aunque en este caso se trata de un coche de gran tamaño que puede participar en competiciones.
El Robocar —el primer coche de carrera eléctrico sin conductor del mundo— diseñado por Daniel Simon, conocido por sus diseños para filmes de ciencia ficción en Hollywood y desarrollado por la empresa Roborace (http://roborace.com/) es una mezcla de Kitt y Scalextric, pero con un despliegue de tecnologías mucho más avanzadas y complejas.
El coche, diseñado por Daniel Simon, un diseñador que ha creado vehículos futuristas para éxitos de taquilla de Hollywood como ‘Tron Legacy’, ‘Oblivion’ o ‘Captain America’, pesa 975 kilogramos y mide 4,8 metros de largo y 2 metros de ancho, explica Victoria Tomlinson, responsable internacional de comunicaciones de Roborace.
El Robocar tiene cuatro motores de 300 kW (kilovatios) de potencia cada uno, una batería de 540 kW, está fabricado principalmente con fibra de carbono y será capaz de alcanzar velocidades superiores a los 320 kilómetros por hora. El coche utiliza tecnologías para conducirse a sí mismo, incluyendo cinco lidares (dispositivos que miden la distancia entre un emisor y un objeto o superficie mediante un láser), dos radares, 18 sensores de ultrasonidos, dos sensores ópticos de velocidad, seis cámaras con inteligencia artificial (IA) y posicionamiento mediante GNSS (sistema global de navegación por satélite).
Si el corazón de este coche son sus motores y sus sentidos los sensores, la inteligencia del Robocar es su potentísimo cerebro electrónico Nvidia Drive PX2, capaz de manejar hasta 24 trillones de operaciones de IA por segundo, programadas por los equipos ingenieros informáticos utilizando algoritmos complejos.
Las competiciones de Roborace proporcionarán una plataforma abierta de IA en la que todos los equipos utilizarán el mismo Robocar como hardware (soporte físicos) fijo, para que las empresas puedan centrarse en desarrollar sus propios avances en software (programas informáticos) de conducción autónoma, en un entorno extremo y seguro, según esta compañía.
El cerebro Nvidia Drive PX2 utiliza recursos de inteligencia artificial como el aprendizaje profundo basado en la situación, que le permite tomar consciencia de todo lo que ocurre en 360 grados alrededor del coche, para poder determinar con precisión dónde está el vehículo en cada instante y calcular una trayectoria segura y eficiente.
Otros dos socios claves del Robocar son el fabricante francés Michelin y la compañía británica de camiones eléctricos Charge, que proporcionan, respectivamente, una nueva generación de neumáticos para vehículos autónomos y los motores eléctricos y sus sistemas electrónicos asociados.
Hasta ahora Roborace ha realizado demostraciones con sus coches sin conductor en desarrollo más funcionales, los Devbots, dos de los cuales circularon en una prueba de exhibición en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Argentina), anfitriona de la tercera carrera de la Fórmula E de la temporada.
Estos vehículos sirven de banco de pruebas para desarrollar el software y ensayar el hardware, que se incorpora al Robocar, y están dotados de una cabina que puede alojar a un conductor humano o a un ordenador, que permite a los ingenieros saber cómo piensa y percibe este auto, mientras circula en la pista.
Los DevBots continuarán participando en demostraciones y pruebas, mientras que el Robocar será presentando en exhibiciones públicas durante el resto de 2017 y se prevé que dos de sus prototipos circularán juntos por la pista a finales de este año.