Diario de León

Tecnología

El coche dron

Las industrias aeroespacial y automovilística proponen un vehículo combinado para eludir los atascos. E s una cápsula para dos pasajeros que se puede acoplar a un módulo con cuatro ruedas y circular como un coche o ser izada por un dron de ocho rotores para volar sobre las ciudades.

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DANIEL GALILEA | MADRID
León

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¿Cuál es el medio de transporte del futuro más eficaz y ecológico para agilizar el tráfico en unas ciudades cada vez grandes y a la vez más congestionadas y contaminadas por los automotores? La multinacional aeroespacial europea Airbus (http://airbus-xo.com) y el estudio italiano de diseño automotriz Italdesign ( www.italdesign.it ) acaban de dar su respuesta a esta pregunta diseñando un sistema de transporte de pasajeros que combina desplazamientos por tierra y por aire, sucesivamente.

Este vehículo modular y totalmente eléctrico, destinado a conseguir una movilidad urbana sin interrupciones y a reducir las emisiones contaminantes, se denomina Pop.Up, funcionará con piloto automático (autopilotado), circulará sobre el asfalto cuando la situación del tráfico sea fluida y volará sobre las calles cuando se ralentice o tienda a bloquearse.

Con la previsión de un aumento muy importante en la congestión del tráfico hasta el año 2030, ambas empresas decidieron combinar sus conocimientos técnicos en materia de ingeniería para encontrar la mejor forma de lograr un sistema de movilidad urbana sostenible, modular y multimodal, según Airbus.

El sistema Pop.Up se compone de tres conceptos: el primero consiste en una plataforma de inteligencia artificial que, a partir de los conocimientos del usuario del vehículo, gestionará las cuestiones más complejas de los viajes ofreciendo escenarios de uso alternativos y garantizando que no se interrumpan.

El segundo componente y elemento esencial de este concepto es una cápsula para dos pasajeros especialmente diseñada para acoplarse a dos módulos de propulsión eléctrica diferentes e independientes: uno de ellos destinado a utilizar el espacio terrestre y el otro para el espacio aéreo. Se trata de una cabina monocasco de fibra de carbono y de tecnología punta que mide 2,6 metros de largo, 1,4 metros de alto y 1,5 metros de ancho.

La cápsula Pop.Up también se podrá integrar en otros medios de transporte públicos, como por ejemplo los trenes o incluso en los futuros hyperloops(cápsulas que circularán a alrededor de 1.000 kilómetros por hora dentro de tubos al vacío), ofreciendo una experiencia de viaje sin interrupciones.

El tercer componente de este sistema es una interfaz (elemento de comunicación entre una máquina y la persona) que se comunica con los usuarios por medio de un entorno virtual, conformado por una pantalla táctil situada donde habitualmente estaría el volante y las imágenes proyectadas sobre el interior del parabrisas.

Este vehículo combinará la flexibilidad de un coche terrestre de dos plazas con la libertad y la velocidad de un vehículo aéreo con despegue y aterrizaje verticales (VTOL), aunando los ámbitos aeroespacial y automovilístico.

1- Los pasajeros planificarán su trayecto, reservarán el viaje e introducirán su origen y destino, a través de una aplicación informática o app fácil de usar, desde su móvil tableta u otro dispositivo electrónico.

2- Automáticamente, el sistema sugerirá la mejor opción de transporte, en función de los conocimientos del usuario, los horarios, la congestión del tráfico, los costes, la demanda de vehículos compartidos, y otros factores.

3- A continuación, la cápsula del pasajero se acoplará al módulo aéreo, terrestre u otros medios de transporte, según las preferencias y necesidades de la persona que viaja, y este vehículo partirá desde el punto de recarga eléctrica donde permanece aparcado habitualmente, para recoger al viajero en un punto A y trasladarlo a un punto B.

4- Al ser acoplada al módulo terrestre, la cápsula se transformará por sí sola en un coche de ciudad que contará con un chasis de fibra de carbono y recibirá alimentación de una batería.

5- Para viajar en megaciudades con una importante congestión de tráfico y evitar los atascos, la cápsula se desconectará del módulo terrestre y se acoplará a un módulo aéreo de 5 metros por 4,4 metros, que la transportará impulsada por ocho rotores contrarrotatorios (parejas de hélices que giran en direcciones opuestas y están montadas sobre el mismo mástil).

6- Cuando los pasajeros lleguen a su destino, los módulos aéreo y terrestre y la cápsula volverán por sí solos a las estaciones de recarga específicas para esperar a los siguientes clientes.

7- El usuario podrá permanecer durante todo el viaje en la misma cápsula, sin preocuparse de cambiar a otros medios de transporte, gracias a la interacción digital en tiempo real entre la cápsula y las comunidades y el entorno urbano circundantes, gestionada por inteligencia artificial.

«En los próximos años, el transporte terrestre, además de ser común, autónomo y estar conectado, pasará también a ser multimodal y se encaminará hacia una tercera dimensión espacial, explorando los cielos de las ciudades para ayudar a descongestionar las carreteras y a reducir las emisiones contaminantes», analiza Jörg Astalosch, CEO de Italdesign.

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