Noelia Flórez: el retorno del talento para convertir el residuo en ciencia de vanguardia
La llegada de la científica berciana al Campus de Ponferrada con el programa Ramón y Cajal supone un hito para la institución y una apuesta por la comarca que busca dar una segunda vida a los residuos de la industria

La científica Noelia Flórez posa en el Campus de Ponferrada de la Universidad de León.
En pleno proceso de transición hacia un mundo más sostenible, los modelos encaminados a una economía circular ya no son solo una opción, sino una necesidad. En el Bierzo, un nuevo proyecto busca dar una segunda vida a los residuos generados por la industria de la comarca. A través del prestigioso programa Ramón y Cajal, la investigadora berciana Noelia Flórez busca posicionar el Campus de Ponferrada de la Universidad de León como un centro científico emergente.
Noelia Flórez es doctora en Ciencia y Tecnología Agroalimentaria e ingeniera técnica en Química Industrial. Comenzó su trayectoria en la Universidad de Santiago de Compostela, donde cursó Ingeniería Técnica Industrial (especialidad en Química Industrial) en el Campus de Lugo. Posteriormente, obtuvo en la misma institución el Máster en Prevención de Riesgos Laborales y Salud Medioambiental. A continuación, dio el salto al Instituto de Carboquímica del CSIC en Zaragoza, donde investigó en el grupo de Juan Adánez, referente en la captura de CO2. Gracias a un contrato FPI (Formación de Personal Investigador), realizó su tesis dentro del programa de Ciencia y Tecnología Agroalimentaria de la Universidad de Vigo. Su investigación se centró en la extracción y purificación de compuestos bioactivos de Sargassum muticum, un alga invasora procedente de Asia con gran presencia en la costa atlántica, desde Irlanda hasta Marruecos. Este trabajo fue galardonado con el premio extraordinario de doctorado. Tras finalizar su doctoradp, investigó en el Centro de Ciencias del Mar de la Universidad del Algarve (Faro) y en el Centro Singular de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares (CiQUS) —antes CINBIO— en Ourense, dentro de un grupo de tecnología farmacéutica dirigido por la profesora Ana Grenha. Allí trabajó en la formulación de nano y micropartículas con actividad biológica a partir de extractos naturales y en la evaluación de la actividad antitumoral en sistemas particulados.
A pesar de que su perfil era muy cotizado por diversas universidades españolas de prestigio, Flórez decidió «volver a casa» para desarrollar su labor investigadora en su comarca natal. Con una dilatada carrera en instituciones nacionales e internacionales, la berciana encara esta nueva etapa logrando un hito: convertirse en la primera investigadora Ramón y Cajal del Campus de Ponferrada. Este prestigioso reconocimiento, impulsado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, es uno de los programas científicos más exigentes y su llegada supone la consolidación del campus leonés como un polo de innovación.
La línea principal de investigación de la doctora Flórez para los próximos cinco años se centra en la revalorización de subproductos y residuos agroalimentarios y de la biomasa vegetal. El proyecto busca obtener compuestos bioactivos con propiedades funcionales a partir de los desechos, transformando esos extractos en productos de alto valor añadido con aplicaciones en salud humana, farmacia, alimentación y cosmética; todo ello mediante el uso de tecnologías limpias.
«Desde el inicio de mi tesis he trabajado con macroalgas rojas, pardas y verdes. En algunos casos, estas pueden considerarse subproductos, ya que no se pueden reintroducir en la cadena alimentaria. De ellas obtenemos compuestos bioactivos para comprobar si poseen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias o antitumorales. Además, he trabajado con residuos agroindustriales que suponen pérdidas para las empresas al no poder incorporarlos de nuevo al ciclo productivo. Actualmente, mi objetivo en Ponferrada es la revalorización de estos subproductos como materia prima mediante procesos sostenibles, como ultrasonidos, agua caliente presurizada o microondas», detalla la científica.
«Tengo un compromiso con la comunidad para formar a nuevos investigadores en el Campus. El Bierzo es muy rico en productos como la manzana reineta, la pera conferencia, el pimiento o la castaña, y todos generan residuos industriales. Por ejemplo, si una empresa fabrica compota de pera, la piel de la fruta es un residuo; nuestra idea es extraer de ella antioxidantes para cosméticos o fármacos, sustituyendo así a los ingredientes sintéticos», añade.
Para consolidar su grupo, Flórez se encuentra equipando su laboratorio con tecnología de vanguardia «para establecer sinergias con las empresas locales y ayudarlas en sus retos, desde la caracterización hasta el desarrollo de proyectos». Recientemente, se ha incorporado al grupo SALBIS del Campus de Ponferrada, dirigido por la catedrática Pilar Marqués y también ha entrado a formar parte del área de Bioquímica y Biología Molecular, donde compaginará su labor investigadora con la docencia, impartiendo esta misma asignatura en el Grado en Nutrición Humana y Dietética.
Impacto en el Bierzo
Su incorporación demuestra que la descentralización de la ciencia es posible cuando hay talento y proyectos sólidos. La investigación de Noelia aspira a convertir un problema ambiental en un recurso económico, beneficiando directamente al tejido empresarial local. Su rol inspira a una nueva generación de científicos rurales y consolida al campus como un lugar al que los investigadores pueden regresar.
«Volver a casa ha sido muy sencillo y me hace muy feliz. Obtener una Ramón y Cajal es un reconocimiento a toda una trayectoria. Tuve ofertas de varias universidades como Sevilla, Madrid o Barcelona, pero decidí apostar por mi tierra», concluye Noelia Flórez.