Diario de León

El código de la curación con sello 100% leonés

Las terapias avanzadas y de genética sitúan al Hospital de León a la vanguardia médica. Con regeneración de tejidos, detección de tumores hereditarios y la meta del CAR-T, lidera la transición hacia la sanidad personalizada y menos tóxica.

La colaboración ULE-Caule acorta los plazos de investigación y permite que innovaciones de vanguardia se apliquen en la práctica médica diaria de forma ágil y segura.

La colaboración ULE-Caule acorta los plazos de investigación y permite que innovaciones de vanguardia se apliquen en la práctica médica diaria de forma ágil y segura.dl

Pilar Infiesta

Creado:

Actualizado:

El paradigma de la medicina moderna ha saltado por los aires. Durante décadas, el abordaje terapéutico de las patologías más severas se ha basado en un principio estandarizado: el mismo tratamiento farmacológico para todos los pacientes con un mismo diagnóstico.

Sin embargo, el Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) está inmerso en la consolidación de un modelo opuesto: la medicina de precisión. Bajo este enfoque, las terapias de ingeniería celular, la edición genética y la regeneración tisular permiten confeccionar un tratamiento único, no solo adaptado al paciente, sino diseñado a partir de sus propias células o de donantes seleccionados minuciosamente. 

El director del área de Investigación del Caule, Fernando Escalante, califica esta transformación como una «innovación disruptiva». Al atacar la causa raíz de las patologías a escala molecular o reparar los tejidos destruidos mediante biología avanzada, se logra una mayor efectividad clínica y se reducen significativamente los efectos adversos de las quimioterapias y tratamientos inmunosupresores tradicionales. 

Uno de los mayores logros en este ecosistema de innovación biomédica nace de la transferencia de conocimiento entre las aulas de la Universidad de León (ULE) y los laboratorios del Hospital. Las úlceras crónicas —lesiones que destruyen el epitelio y el tejido subcutáneo sin capacidad espontánea de regeneración— representan una epidemia silenciosa. Afectan al 1% de la población adulta y se disparan hasta el 3,6% en mayores de 65 años, lo que merma su autonomía y satura los recursos de enfermería. 

Para romper este muro, un equipo multidisciplinar —integrado por Jesús Seco (Ibiomed-ULE), Julia Vidán (Servicio de Transfusión), Sergio Sánchez (Traumatología) y el propio Fernando Escalante (Hematología)— ha desarrollado una metodología biológica inédita a nivel global. 

El avance radica en un protocolo doble. Por un lado, se utilizan plaquetas alogénicas procedentes de un único donante compatible (isogrupo ABO) para formular un Plasma Rico en Plaquetas (PRP) de alta pureza. 

Y por otro, el preparado se somete a un ciclo de congelación extrema a –80ºC (crioestimulación) seguido de una descongelación controlada. Este choque térmico induce una liberación masiva de los factores de crecimiento plaquetarios, las proteínas encargadas de ordenar a las células de la piel que vuelvan a multiplicarse y cerrar la herida. 

El resultado es un tratamiento seguro, escalable, que acelera exponencialmente la cicatrización, mejora de forma drástica el confort del paciente y supone un ahorro directo de costes para el sistema de salud público. 

Este hito en la curación de heridas crónicas no es un hecho aislado, sino la punta de lanza de un modelo de transferencia de conocimiento real entre el entorno académico y el ámbito asistencial. 

La sinergia constante entre los investigadores del Ibiomed y los clínicos del Hospital permite que las hipótesis nacidas en las bancadas de los laboratorios universitarios no se queden en meras publicaciones científicas, sino que se transformen en patentes, protocolos biomédicos y soluciones reales a la cabecera del paciente. 

Esta colaboración estrecha acorta drásticamente los plazos habituales de la investigación, permitiendo que innovaciones de vanguardia se apliquen en la práctica médica diaria de forma ágil, segura y con un sello 100% leonés. 

Mientras la ingeniería de tejidos repara la superficie, en las profundidades del laboratorio de genética del Caule el objetivo es el código genético. El departamento trabaja a pleno rendimiento en la secuenciación de ADN para diagnosticar enfermedades raras y, con especial énfasis, en la prevención del cáncer familiar. Aunque representan aproximadamente el 5% del total de diagnósticos oncológicos, los tumores de carácter hereditario destacan por su agresividad y por la carga emocional que suponen para las familias. El equipo analítico rastrea mutaciones germinales en genes críticos como BRCA1, BRCA2 o los asociados al síndrome de Lynch.

El «Efecto Jolie»

El equipo integrado por la ULE y el Caule.

El equipo integrado por la ULE y el Caule.DL

El caso de la actriz Angelina Jolie —quien se sometió a una doble mastectomía preventiva tras detectar una mutación en el gen BRCA1 heredada de su madre— se ha convertido en el paradigma pedagógico de este departamento.

Al detectar la alteración genética en padres o hijos asintomáticos, el Caule puede ofrecer opciones que van desde el seguimiento radiológico intensivo hasta intervenciones quirúrgicas profilácticas, logrando desactivar el cáncer antes de que llegue a manifestarse. Paralelamente, el avance de la secuenciación masiva de nueva generación (NGS) en el laboratorio de genética está redefiniendo el manejo de las enfermedades raras o poco frecuentes, acortando lo que históricamente se conocía como la «odisea diagnóstica». 

Al ponerle nombre y apellidos a mutaciones genéticas complejas que antes pasaban desapercibidas, los especialistas del Caule no solo aportan certeza a familias que llevan años sin una respuesta, sino que abren la puerta a tratamientos compasivos o ensayos clínicos dirigidos específicamente a corregir ese defecto molecular. La genética ha dejado de ser un área puramente teórica para convertirse en una herramienta diagnóstica de uso cotidiano que ahorra sufrimientos e intervenciones innecesarias. 

Pero el horizonte más ambicioso del centro leonés pasa por la tecnología CAR-T (Chimeric Antigen Receptor T-Cell). 

Esta variante de la inmunoterapia no utiliza fármacos químicos, sino que «reprograma» el sistema inmunitario del propio enfermo para transformarlo en un fármaco vivo. Requiere extraer las células T del paciente, su modificación genética en laboratorio (y añadir el receptor CAR), para reinfusionársela al paciente y así que reconozca y destruya de forma selectiva las células tumorales. Actualmente, el Hospital leonés ya emplea este procedimiento con éxito en casos complejos de leucemias y linfomas refractarios a otros tratamientos. Sin embargo, la dirección científica del complejo no se conforma con ser un usuario de la terapia y el Complejo Asistencial Universitario de León aspira de forma oficial a obtener la homologación del Ministerio de Sanidad como centro de referencia para la extracción celular (aféresis) de la terapia CAR-T contra el cáncer hematológico en el momento en que se abra la convocatoria de nuevas licencias estatales. 

Ya ha obtenido el okey de la Junta de CyL. Esta acreditación no solo consolidaría al Hospital de León como un nodo de excelencia investigadora en el Noroeste peninsular, sino que evitaría desplazarse a decenas de pacientes a otras comunidades para recibir tratamientos salvavidas.

El secuenciador masivo ayuda en las enfermedades raras.

El secuenciador masivo ayuda en las enfermedades raras.DL

Los cuatro pilares de la revolución biomédica

La apuesta del Hospital de León por las terapias avanzadas supone un salto cualitativo en la precisión de los tratamientos y redefine la relación entre investigación y práctica clínica. Desde la ingeniería tisular hasta el diagnóstico molecular precoz, estos son los 4 pilares que sustentan la vanguardia biomédica del Caule y su impacto directo en el sistema de salud.

Medicina de precisión: Para el tratamiento individualizado según el perfil genético y biológico de cada paciente. Reduce la toxicidad sistémica.

Solución a úlceras crónicas: Desarrolla un método biológico único basado en plasma rico en plaquetas alogénicas congelado a –80ºC para acelerar la cicatrización.

Oncogenética preventiva: Para la detección precoz de alteraciones genéticas familiares ( causan el 5% de los tumores) y adoptar estrategias profilácticas.

Estatus CAR-T: Candidatura activa ante el Ministerio de Sanidad para oficializar al Caule como centro de referencia en terapias celulares complejas contra cánceres hematológicos.

tracking