CITROËN DS5
Tercero... en concordia
La tercera declinación de la exclusivista línea DS llegará en febrero. El más alto de los distintivos modelos DS, se convierte en una sugestiva berlina “de diseño”, que tampoco le hace “ascos” a la practicidad cotidiana. Cuatro mecánicas térmicas y una híbrida (gasóleo-eléctrico) conforman la gama DS5, con precios entre 27.000 y 41.000 euros.1397124194
La audacia preside el diseño de un DS5 que rompe moldes, incluso para la exclusivista filosofía DS.
Representativa y refinada. Citroën convierte a la tercera propuesta del catálogo DS, no sólo en el buque insignia de esta exclusivista gama, también en una berlina de representación, refinada y culta, para seguir elevando el listón de una filosofía que ha venido rompiendo moldes en los planteamientos productivos del chevron.
El modelo más tecnológico en la historia de la marca, que toma su apellido del mítico ancestro DS «Tiburón» de mediados de los cincuenta, que causaría sensación hasta bien entrados los sesenta, llega a las pantallas aureolado -también precedido- por la justa fama de los DS3 y DS4 aunque, aquí, Citroën haya echado el resto, mucho más incluso que en el hasta ahora «referente» C6, con aplicaciones tan de última hornada como la alerta de cambio involuntario de carril de segunda generación, capaz de leer la carretera merced a una cámara digital situada en la parte alta del parabrisas que, a la vez, proporciona información al sensor de lluvia y las luces automáticas de carretera.
Y eso… es sólo el principio, porque el conductor tiene a su disposición (como equipamiento de serie), el «eTouch», con cuatro servicios: llamada de urgencia localizada (botón «SOS» en el techo, con el que se despliega uno de los airbag), llamada de asistencia localizada (tecla con el logo Citroën), EcoDriving (datos relativos al consuno de carburante, que se transmiten al espacio personal «MyCitroën» mediante Internet o iPhone) y la Guía de Mantenimiento Virtual (fechas de revisiones, operaciones de mantenimiento pendientes…).
Por no hablar del «Head-up Display» a color, una pequeña pantalla que proyecta datos de velocidad real, límites de velocidad seleccionados y navegación; detección de la presión de los neumáticos (sólo para llantas de 19 pulgadas); cámara de visión trasera; faros antiniebla con función «curva» (aumento del campo de visión hasta 75º a derecha e izquierda); faros bixenón autodireccionales (santo y seña del pionero «Tiburón»); asistente al arranque en pendiente «Hill Assist; navegador «eMyWay», con indicador de velocidades máximas legales; asientos eléctricos con masaje o el «Black Panel» (apagado voluntario de la mayor parte de las informaciones del salpicadero).
Así las cosas, tomando como base la plataforma del C4 Picasso, el Citroën más tecnológico de la historia, una suerte de «industrialización de la alta costura» -como gustan de apuntar los responsables del chevron- el diseño se adueña también de un interior muy habitable, con asientos confortables, una excelente postura de conducción y una altura útil más que generosa si se tiene en cuenta lo perfilado de la línea de techo.
Además, los 468 litros de capacidad del maletero, ampliables a 1.288 si se abate el respaldo trasero, pone también de manifiesto la acertada combinación entre estilismo y practicidad.
Bien insonorizado y con magníficas sensaciones al volante merced a su bajo centro de gravedad y sus anchas vías, el abanico motorístico de la gama DS5 se declina en media docena de mecánicas (térmicas y la híbrida); es decir, una amplia variedad de elección que en gasolina viene dada por el pequeño turboalimentadoTHP de 1.6 litros (realizado en colaboración con BMW) y con potencias de 160 y 200 CV.
El apartado diésel, siempre tan querido por el Grupo PSA, el escalonamiento comienza con el ecológico e-HDI de 114 CV unido al cambio pilotado de 6 marchas (4,4 litros de consumo medio), al que siguen las dos versiones HDI (rampa común) de 133 y 156 CV, que homologan consumos inusualmente bajos, además de la gran novedad HYbrid4, combinación de turbodiésel HDI y motor eléctrico.
Si con el DS3 Citroën ha buscado la vivacidad dinámica y una mayor practicidad con el DS4, el DS5, tercera entrega de la filosofía DS, se convierte en todo un sugerente ejercicio de estilo perfectamente «utilizable» para quienes pretendan una berlina que, como poco, no pasa desapercibida.