Conversión... a cielo abierto
Convertible de proporciones «bíblicas» en la historia de la marca. La propuesta del Convertible («nunca» descapotable en Jaguar) más potente en la historia del Gran Gato se plasma en unos espectaculares 550 CV, que sólo necesitan 4,4 segundos para acelerar de cero a cien.
Sugestivas proporciones. La banda sonora de Jaguar, por la musicalidad del nuevo escape activo, adquiere proporciones épicas en la leyenda del Gran Gato con la aparición de la versión Convertible del XKR-S.
Abanderado de la gama deportiva de Jaguar, el Coupé XKR-S ya tiene su homónimo a cielo abierto, en una suerte de materialización de unas cualidades estético-dinámicas que han venido caracterizando desde siempre a los legendarios GT de la marca.
Arquitectura de aluminio, sistema «Dinámico Adaptativo», modificaciones en el diseño aerodinámico y exclusiva combinación de alerón trasero con inserciones de fibra de carbono y faldón que garantiza un perfecto equilibrio entre las cargas aerodinámicas delantera y trasera.
La piedra angular de los 4,4 segundos en los que el XKR-S Convertible clava el crono de cero a cien y en los 300 por hora de punta, es una revisada versión del V8 de 5.0 litros que rinde 550 CV y entrega casi 69 metros/kilo de par, unido a una caja de cambios automática de 6 marchas con, ¡por descontado!, propulsión trasera.
Cifras sin comparación posible gracias a un sofisticado paquete de optimizadas aplicaciones en la suspensión, que acaban por refinar -más si cabe- la ya de por sí impactantes aptitudes dinámicas del XK, que acaban por crear una eficaz conexión coche/conductor/carretera, con lo que el Convertible alcanza una nueva dimensión, aderezada con componentes que aportan exclusividad a una carrocería de inconfundibles y exclusivistas pinceladas estéticas.
Considerado como auténtico sucesor por vía directa del mítico E-Type, icono automovilístico de los mágicos sixties; incluso más, hay quien sostiene que el XKR-S se está convirtiendo ya en «el Jaguar» del XXI con, además, un interiorismo igualmente espectacular: asientos «Performance» tapizados en piel con efecto fibra de carbono y de marcadas formas anatómicas que, además, disponen ajuste eléctrico de 16 posiciones y función térmica. Este mismo material se utiliza en los recubrimientos interiores del habitáculo, lo que enfatiza poderosamente el carácter de una realización dotada de capota de lona acústicamente insonorizada, que sólo necesita 18 segundos para abrir y cerrar. El volante multifunción, de tres radios y tapizado en piel, además de los pedales en acero inoxidable, redondean el conjunto interior.
Y una curiosidad añadida. Jaguar ha utilizado la técnica de «Dinámica de Fluidos Computacional» para la optimización aerodinámica, que se traduce en una sustancial mejora de la sustentación y estabilidad rutera, como es el caso de los nuevos estribos laterales en los bajos de caja, que mejoran la estabilidad direccional con, también, la reducción de una decena de milímetros en la altura libre al suelo.
Además del «British Racing Green», el clásico verde inglés de Jaguar, el blanco polar se une como novedad a una paleta de seis colores de carrocería, con la capota negra de serie, que también puede desdoblarse en otros seis tonos opcionales.