El sucesor...
Motor delantero, propulsión trasera… como siempre en los biplaza deportivos del «Gran Gato».
Heredero por vía directa del mítico E-Type, la concepción del nuevo F-Type recuerda las mágicas realizaciones biplaza sport del fabricante británico.
Si el E-Type revolucionó los conceptos productivos en su época —mediados de los sesenta—, otro tanto sucede ahora con un F-Type de «construcción ligera» —aluminio rígido—, el monocasco sobre el que se «asienta» el nuevo F-Type Convertible —jamás «descapotable»… en Jaguar— sólo pesa 261 kilos, lo que trae como consecuencia que la romana de la generalidad de la gama F-Type arranque en poco más de 1.597 kilos.
Es verdad que no toda la carrocería de nuestro protagonista se haya realizado en aluminio. El portón del maletero lo ha esculpido Jaguar en un novedoso material compuesto, muy resistente y capaz de albergar el alerón retráctil que «emerge» una vez superados los 120 por hora; una tapa que, por otra parte, alberga también 200 litros de capacidad de maletero… ¿escasos? Puede… pero no olvidemos que la filosofía de un biplaza convertible no es -precisamente- la de un coche familiar; así que…
Al tope de gama F-Type S, le bastan 4,3 segundos para acelerar de cero a cien, mientras su punta se cifra en 300 por hora. La versión S V6 (380 CV) acelera de cero a cien en 4,9 segundos y alcanza los 275 por hora de punta, mientras las cifras equivalentes para el F-Type son de 5,3 segundos y 260 por hora de punta.
Y la guinda… el «escape activo», de serie en las versiones «S» V6 / V8 y opcional en el modelo de 340 CV, sistema que eleva el excitante sonido a nuevos niveles mediante la adopción de diversas válvulas controladas electrónicamente, situadas en la sección final del escape, que se abren al acelerar y que mejoran la calidad del sonido de escape… in crescendo, a medida que la aguja del cuentarrevoluciones alcanza sus valores máximos.
Las formas estéticas del nuevo F-Type mantienen los cánones que han hecho célebre a su fabricante: morro alargado y cola recortada...