Diario de León

El éxito... como historia

Tres décadas de una trayectoria victoriosa. Apodado «El Rey de la Nieve», el sueco Stig Blomqvist revive para Audi sus cuatro victoriosos años, y una veintena de triunfos, al volante de los «Cuatro Aros».

El Sport Quattro daría a Audi, y a Stig Blomqvist, grandes triunfos en la década de los ochenta.

El Sport Quattro daría a Audi, y a Stig Blomqvist, grandes triunfos en la década de los ochenta.

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Javier Fernández
León

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Tres décadas... 48 rallyes. Conocido como «El Rey de la Nieve», por su maestría al volante sobre esa superficie, el piloto sueco Stig Blomqvist formó en las filas del equipo oficial de Audi desde 1982 hasta 1985: 48 rallyes internacionales traducidos en 21 victorias, 8 segundos puestos y 2 terceros.

El momento clave de su trayectoria se data el 4 de octubre de 1984, cuando se alzase con el triunfo en el Rallye Costa de Marfil, que le supondría la adjudicación del título de Campeón del Mundo.

Hace ya tres décadas, en aquel octubre del 84, la undécima y penúltima prueba del Mundial de Rallyes, se convertiría para Blomqvist en su definitiva consagración al volante del Audi Sport Quattro; un coche que marcaría la historia de las «pruebas de carretera»: 22 minutos de ventaja sobre sus perseguidores y un balance final de 125 puntos lo convertirían en todo un referente. También para la marca, que esa misma jornada firmaba el título de Constructores.

Para Blomqvist, aquel título mundial supondría el punto culminante en su dilatada carrera como piloto profesional, mientras que para el equipo Audi no sólo significaría su segundo título mundial de Constructores, tras el obtenido en 1982, sino también la celebración de la primera victoria del nuevo Sport Quattro.

Nacido el 29 de julio de 1946 en la ciudad sueca de Orebro, Stig Lennart Blomqvist apenas contaba doce años de edad cuando su padre lo sentó de copiloto —a su lado— en un rallye regional. Nada más cumplir los 18 años, sería Stig quien montase a su padre en el asiento del copiloto en un Saab 96 Sport —motor de dos tiempos—, alzándose con la victoria en categoría junior en aquella primera prueba en la que participaba como piloto (segundo en la general).

Su talento no pasaría inadvertido y en 1969, aquel profesor de autoescuela, encontraría acomodo en el equipo Saab, al que permanecería unido hasta que la marca dejó de participar en los rallyes.

En 1981, a modo de interludio, ganaría el Campeonato Británico de Rallyes con Talbot para, un año después, fichar por Audi junto con su copiloto de siempre, Björn Cederberg.

Fue llegar... y dar la campanada: victoria en San Remo, adaptándose rápidamente a las particularidades de la tracción total, tras haber conducido coches de propulsión trasera y tracción delantera, para «confirmarse» en 1983 en su propia patria sueca...

Audi Sport modificaría para el importador sueco un Audi 80 Quattro, primero de la serie lanzado el año anterior, hasta convertirlo en un auténtico «coche de carreras» Grupo B; eso sí, la diferencia de potencia con el coche oficial de Hannu Mikkola... era abismal: el motor atmosférico del Audi 80 rendía exactamente la mitad de caballos que el A1 Quattro sobrealimentado. De forma que lo que Blomqvist consiguió puede definirse como «impresionante».

Blomqvist «atosigaría» tanto a Mikkola, que en esa temporada ganaría el primer título mundial de Pilotos para Audi; al final de la carrera, la distancia entre ambos, pese a las desigualdades mecánicas, sería de tan sólo 47 segundos. Stig reeditaba así los viejos tiempos con Saab, en los que, con un automóvil de rendimiento claramente inferior al de sus oponentes, conseguía atemorizar a sus ponentes; sólo que, en este caso, el competidor... era del propio equipo.

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