PEUGEOT
10 x 3=30th... elevado a 208 GTi
De la calle a la pista… o viceversa. Disfrute asegurado. Peugeot celebra el trigésimo aniversario de su icónico 205 GTi con «otro nuevo» GTi, el 208 que rinde 208 CV… y entrega un montón de sensaciones. Cuesta 26.780 euros, y ofrece bastante más de lo que cuesta.

La rúbrica de Peugeot Sport aporta unas excelentes credenciales al 208 GTi 30th.
Emocionante… Febrero, 1984; Peugeot lanza «su» primer GTi: el 205, que ha pasado —desde hace ya años— a formar parte de la iconografía del León de Montbeliard .
Diciembre, 2014; circuito de Dreux (al oeste de Paris); Peugeot revive la magia del «tercer guarismo» : 208 GTi 30th. ¡Feliz cumpleaños!
Medio millar de unidades, del centenar inicialmente previsto, harán (seguro) las delicias de los «forofos del GeTeismo» … y de quienes «puedan» comenzar a serlo. Sólo 6 de esas unidades, con el personalizado aspecto exterior «bi-materia», llegarán al mercado español… y ya tienen «forofos» ; así que… olvídense.
De lo que tampoco tendría porqué olvidarse nadie es de obtenerlo —les aseguro que es una excelente elección— en color «monotono normal»: bacquet delanteros firmados Peugeot Sport (como toda la transformación del coche), diferencial autoblocante mecánico Torsen, discos de freno delanteros (ventilados y perforados) con pinzas Brembo de cuatro pistones, dirección «más racing» , relaciones de cambio «más cerradas» y… 8 caballos suplementarios (208 CV totales… ¡qué coincidencia!) con respecto al 208 GTi «a secas» .
Para redondear la herencia RCZ—R, de la que se beneficia muy mucho nuestro protagonista y además de en la caja manual de 6 marchas, el GTi 30th ofrece un chasis con una puesta a punto sensiblemente más deportiva, lo que se traduce en unos muelles de suspensión de tarado más firme, recortados también en una decena de milímetros (que recorta, lógicamente, la altura libre al suelo); nuevas barras estabilizadoras, vías modificadas (algo más generosas, claro) y variaciones también en la convergencia de la suspensión (mayor «caída» = más estabilidad), un reprogramado control de tracción (ESP menos intrusivo, ya saben) y, para que nada falte, unos impecables Michelin Pilot Super Sport (perfil 40… ¡ojito con los bordillos y los baches cortados !) calzando las no menos generosas llantas de 18 pulgadas.
Con estos mimbres, y las posibilidades que ofrece la entrega de los 30,6 metros/kilo de par, es fácil suponer que —casi— «sólo» falta el número en la puerta. Los Sparco (por descontado) los llevábamos «de serie» ; y el casco… nos lo proporcionó Peugeot Sport.
El «ratonero» trazado de Dreux nos recibía a primera hora de la mañana (de lo más parisina la météo ) con una pista fría y húmeda, ideal para resbalar y exprimir las posibilidades del «30th»; así que…
Treinta años después… la magia está servida «by Peugeot Sport» , en «rojo y negro» (por mucho que, personalmente, sigamos prefiriendo el «rojo&rojo» ) aderezado con un motor que, no por mayor potencia —que también—, ofrezca mayores sensaciones —por descontado—; lo que verdaderamente anuncia el «30th», respecto al «normalizado» 208 GTi son, y bien que las manifiesta, unas maneras mucho más racing: caja de cambios más rápida (mucho más), frenos más potentes (muchísimo más) y con mayor resistencia a la fatiga; más «duro» en la firmeza de los tarados de suspensión (no por ello más incómodo… al contrario) haciendo gala de una perfecta combinación entre deportividad y uso diario (también «eso» está en la genética del fabricante), poniendo en pié de «carrerista» la dosis justa de sensaciones, con una zaga que pretende descolgarse, también lo justo, hasta que el ESP —tampoco molesta— entra en acción, salvo que el conductor, devenido ya en ocasional piloto , lo desconecte y sienta, entonces sí, las posibilidades de un turismo convertido en coche de carreras: capacidad de tracción, aceleración y frenada.
¿Se puede pedir más? Pues sí…
Un completo equipamiento que, eso también, rinde culto a la sofisticación ambiental del XXI —¡sólo faltaba!— para acabar ofreciendo —así lo practica el fabricante— un coche que acabará convirtiéndose —tampoco lo duden— en una pieza de coleccionista… para el disfrute diario.
Eso, por no hablar de que, merced al «Start&Stop» —han leído bien—, el 30th puede beneficiarse del Plan PIVE y que, eso también, consume menos en ciudad que el… «a secas» .
Así que, aunque «sólo» sea por el autoblocante y los frenos, ya «compensa» (y tampoco es «manca» la compensación) pasarse del 208 GTi «a secas» a la versión conmemorativa treinta aniversario… ¡atrévete!
Elogiable —y más que recompensado— el esfuerzo de Peugeot en la combinación «radical del día a día» para su nuevo 30th.
Si te gustan los GTi… apúntate al trigésimo ; vestido de 208 y firmado por Peugeot Sport.