Alpine ‘Vision-A»… la leyenda

Interpretación, en clave del XXI, de la mítica ‘Berlinette’ . Alpine, la interpretación más drástica y sugestiva del ‘rombo’, vuelve a saltar a palestra. El prototipo Vision prefigura el deportivo de serie que Renault desvelará a finales del presente 2016 y comenzará a venderlo en 2017.

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javier fernández
León

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Alpine… «cher à mon coeur» . También, como entonces , se fabricará en Dieppe, y como entonces … también ‘promete’ tantas ilusiones deportivas como en su día manifestase el padre del pionero Jean Rédelé: «He elegido Alpine como nombre para mi firma, porque ese adjetivo representa el placer de conducir por carreteras de montaña»… ahí queda «eso» .

En realidad… ‘sólo’ empezó; arrancó la aventura, volver al norte … de Francia en 1951, cuando un pequeño concesionario Renault de Dieppe se lanzaba a la carreras al volante de un artesanal bricolage de «4-4» ganando la «Catégorie Sport 750» en las Mille Miglia de 1952. Ya ‘apuntábamos maneras’ …

Cuatro años después, sólo cuatro, Jean Rédelé, aquel pequeño concesionario de Dieppe, cambia el casco por el taller y se convertía en el padre de la más icónica representación deportiva que el rombo haya tenido nunca… nacía el Alpine; batido por las aguas del Canal de la Mancha; humillado —el canal… no el Alpine— escasamente diez años antes por la fallida «Operación Jubilee», precursora de aquella otra «Operación Overlord» que —entonces sí— culminaría con el desembarco del «Día D»; así que —belicismos a un lado— la «A» de Dieppe acabaría por convertir —y… por las décadas de las décadas — en todo un símbolo en la memoria de los aficionados: de la Berlinette A110 al ‘cola larga’ A210 y A220 (V8 Gordini de 310 CV), herederos del pionero M63 que, haciendo honor a su guarismo, se alzaría con la victoria al «Índice Enegético» en las 24 Heures du Mans ; así que, también desde ‘la noche de los tiempos’… el ahorro energético en el punto de mira deportivo.

Ahora, un puñado de años después y un montón de sueños cumplidos —y los que vengan— el Alpine vuelve a ‘Visionar’ la magia: eufórico (por emoción al pilotarlo); ágil (por la ligereza de su evocador diseño); auténtico (por la deportividad que atesora su bagaje histórico)… y prometedor (por beber en sus más genuinas fuentes).

Y de ahí, de nuevo a la gloria: 4,5 segundos en el sprint de cero a cien… ‘carta blanca’ para la pasión; como cuando las versiones «opción olímpica» (franja azul o roja sobre la inmaculada carrocería) vestían, en 1968, el triple título del esquiador galo Jean-Claude Killy en Grenoble; color de nieves perpetuas… como las del Turini —el Col del Monte , ya saben— que tantos días de gloria diese a la Berlinette .

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«Esperen un poco, los Alpine asombrarán al mundo…» ‘También» en el XXI, le faltó decir a Amédée Gordini… La Vision, siempre eterna de la Berlinette , toma ahora el relevo. ¡Bonne fête!