El GTI ‘leonés’…
En 1987, José Luis Graña, con el incombustible Tomás Morales en el ‘asiento de al lado’, ficha como piloto oficial de Seat Sport… al volante de un VW Golf GTI. La ‘conexión condal’, en un equipo que giraba en torno a los hermanos Servía —Salvador y José María-, impediría al piloto leonés brillar a mayor altura. Ya se sabe, las ‘oficialidades’… son así. Como las «órdenes de equipo», a las que —eso también-, se plegaba mal el ‘espíritu libre’ de nuestro Graña quien, con todo —¡sólo faltaba!-, firmó su mejor resultado del año en el Rallye Villa de Llanes: sexto en la general —incluido un ‘scratch’ de tramo— y, lo mejor, la sensación del ‘deber cumplido’ en el ánimo de los aficionados leoneses y, en general, en el de todos cuantos seguíamos el mundillo en aquella época dorada del automovilismo leonés. Cuando Graña paseaba —en ‘loor de multitudes’— su título de ganador (1986) de la «Copa Ibiza», el certamen promocional con el que Seat aupaba al estrellato oficial a un piloto, José Luis Graña, que meses después… se hinchó de ‘chupar banquillo’: no era ‘su’ GTI la unidad tecnológicamente más puntera de la formación… sí lo era el espíritu del piloto.
Ahí queda, para los 40 años y las 7 generaciones del ‘inventor’ de un segmento: el Golf GTI ‘leonés’… con Graña al volante.