Porsche Speedster. Se revive la magia…
Edición limitada con 510 CV. De prototipo de concepto al escaparate del concesionario. Sólo 1948 unidades saldrán de la ‘casa madre’ de Zuffenhausen. El 911 Speedster, que rinde culto a otras icónicas realizaciones, combina las aspiraciones de un vehículo ‘purista’ con el uso diario. Su tarifa se cifra en 308.743 euros.

Jugosa… la propuesta de Porsche: 1.948 ‘limitadas’ unidades del 911 Speedster, 510 CV y 4,0 segundos en el ‘sprint’ de cero a cien; salpimentados con elementos que recuerdan poderosamente a las icónicas realizaciones de los
Biplaza… descapotable. El ‘nueveonce’ R —siempre él …— de 2016 y el 911 GT3 han servido de base para el desarrollo del nuevo Speedster: motor ‘bóxer’ atmosférico de 4.0 litros y 510 CV —apasionante… ‘musicalidad’ — unido a la transmisión GT manual de 6 velocidades.
Lo mejor… el actual Speedster estable todo un «puente visual» con su propia historia, sobre todo con el pionero 356 Nº 1 de 1948, de ahí la concatenación numérica de la reminiscente serie limitada que ahora lanza Porsche.
En configuración ‘concept car’ , el 911 Speedster se estrenó mundialmente el pasado año 2018, en el marco de la muestra «70 Años de Deportivos Porsche», en Zuffenhausen. Le seguirían otras apariciones públicas en el «Festival of Speed» (Goodwoood), la «VI Rennsport Reunion de Laguna Seca» (California) y, el pasado octubre, en el Salón de Automóvil de París.
La doble cúpula zaguera, que sirve de tapa para el alojamiento de la capota, resulta ser el rasgo más personal del coche, todo un símbolo diferenciador de este deportivo desde el 911 Speedster de 1988.
También es el componente más complejo, realizado de una sola pieza de plástico reforzado con fibra de carbono, que Porsche haya utilizado hasta la fecha en un modelo de carretera; además, ambas cúpulas dejan espacio suficiente para el sistema de protección antivuelco que se monta de serie, como en el reciente 911 Carrera Cabriolet.
Una ligera estructura para el techo reemplaza a la capota básica del ‘concept car’ y, a pesar de su diseño «purista», la capota de lona se adapta perfectamente al uso diario con, además, un perfil de lo más ‘atlético’ merced a la combinación de un marca bajo para el parabrisas y unas ventanillas laterales más pequeñas; es decir, una línea de techo singularmente baja que ya caracterizó a otros históricos diseños de la marca, como el Speedster de 1954.
La capota se maneja sin esfuerzo alguno: el gancho central de bloqueo situado en el marco del parabrisas, y las dos pestañas laterales, se liberan con sólo pulsar un botón. El generoso capó trasero de fibra de vidrio y carbono, se desbloquea eléctricamente y se desplaza ligeramente hacia atrás. Luego, se mueve con la mano para dejar sitio a la capota de lona, que se pliega en «Z» por detrás de los asientos. Finalmente, la cúpula se cierra nuevamente sin esfuerzo, una vez que el techo queda correctamente doblado.
Misma operación para colocar de nuevo la capota, solamente que las dos pestañas situadas a derecha e izquierda de la cúpula deben a justarse a mano, en sus respectivos soportes, hasta que queden perfectamente enganchadas.
‘Spoiler’ y faldón zagueros ‘herencia’ 911 GT3 Touring: el capó de fibra de carbono (2 kilos menos que el del 911 GT3) y las aletas del mismo material son originarias del 911 R, mientras el faldón trasero se ha tomado del GT3 con, eso sí, el ‘labio’ inferior de nuevo diseño. Tanto el faldón como el ‘spoiler’ trasero extensible, y aerodinámicamente optimizado, provienen del 911 GT3 Touring.
Elementos en cuero negro para los reposacabezas y los laterales de los asientos ‘backet’ de fibra de carbono personalizan un interior que lanza todo un ‘guiño’ a las carreras: tiradores en lugar de manillas en las puertas, cuyo panelado cuenta con redes para almacenar objetos.
Detrás de los asientos, una estructura transversal aloja la placa que hace referencia al número de unidad de las 1.948 limitadas del 911 Speedster.
El paquete opcional ‘Heritage Design’ (24.679 euros) reinterpreta elementos clásicos de los años 50 y 60, mientras sobre la pintura básica del coche —plata GT metalizado— se aplican unas bandas blancas que recubren parte de las aletas y el frontal. Unos adhesivos ‘retro’ , con los dorsales típicos de los coches de carreras en las puertas y el capó delantero, completan el paquete opcional. Los propietarios pueden elegir ‘su’ dorsal, con un máximo de dos dígitos.
También el escudo de Porsche y los logotipos coloreados en oro, corresponden a diseños utilizados en los 50 y 60.
El 911 GT ‘presta el corazón’ al nuevo Speedster: 6 cilindros ‘bóxer’ atmosférico, rinde 510 CV (puede girar hasta las 9.000 vueltas y entrega 47,6 metros kilo de par); así, el Speedster ‘sprinta’ de cero a cien en 4,0 segundos y alcanza los 310 por hora de punta.
En su condición de deportivo —‘puro y duro’ —, sólo se ofrece una caja de cambios manual ‘sport’ de 6 marchas, con autoblocante trasero y función automática «punta-tacón» (‘golpe’ de acelerador para compensar la diferencia de revoluciones cuando se reduce); Porsche la denomina ‘auto-blip’ , puede activarse y desactivarse a voluntad, independientemente del programa de amortiguación (PASM) elegido.
El chasis, basado en el de los 911GT3 y R, refleja la filosofía GT del Speedster: eje trasero direccional y unos soportes dinámicos para el motor, ajuste deportivo de la amortiguación y unos rebajados 25 milímetros de altura libre al suelo, llantas (20 pulgadas) forjadas de aleación ligera tuerca de fijación central y discos de freno cerámicos, perforados y con ventilación interna.
Ya ven, a nuestro protagonista ni siquiera le falta… el número en la puerta. ¡A disfrutar!