Un año «desconectados»
El 21 de febrero del 2009, hoy hace un año, fue cerrada al tráfico la A-6 en el acceso a Galicia desde El Bierzo. Un año después aún no hay fecha de reapertura
Ha pasado un año. 365 largos días en los que el tráfico de la A-6 es desviado en el acceso desde El Bierzo hacia Galicia por la antigua Nacional VI. Desde entonces han sido reiterados los sucesivos plazos de reapertura que se han barajado, especialmente al principio, cuando se habló de un mes, un trimestre, medio año... hasta que se comprobó la magnitud de los daños generados en la estructura, lo que llevó a la aprobación de una partida extraordinaria de 34,7 millones de euros para reforzar toda la ladera que se derrumba sobre la autovía. Ahora la prudencia es máxima. Nadie se atreve a aventurar un plazo de reapertura de este tramo que, curiosamente, por sus complicaciones fue el último en concluirse de todos los trazados de las seis autovías radiales de España, allá por el verano del 2002. Y en menos de una década los problemas volvieron a surgir en La Escrita, a pesar de que durante la construcción se modificó el proyecto notablemente y se inyectaron 26 millones de euros a mayores para intentar paliar los problemas surgidos en el gigantesco talud, al que se le rebajaron un millón de metros cúbicos y al que se le aplicó como fórmula para reforzarlo con un falso túnel que soportase la montaña.
El daño en la Autovía del Noroeste está situado en el kilómetro 418, lo que genera el corte en ambos sentidos entre los puntos kilométricos 415 y 420 entre las localidades de Trabadelo y La Portela. La inversión en una obra declarada de emergencia, permitirá retirar 420.000 metros cúbicos de tierra para rebajar la cota del talud de 175 a 113 metros. Desde que se aprobó la inversión en el Consejo de Ministros del pasado 17 de julio las obras incrementaron su ritmo de forma notable. Pero la complejidad del proyecto precisa, ante todo, de tiempo, de excesivo tiempo, según los usuarios.
Y es que se calcula que el tramo de la Nacional VI que está siendo reutilizado para la comunicación de la meseta con la zona norte de Galicia soporta en los momentos de mayor densidad un volumen de sesenta vehículos por minuto. En total, unos 9.000 cada día. Esto ha provocado problemas en los momentos de mayor intensidad, tanto en puentes como en vacaciones, y también las quejas de los usuarios y de los habitantes de la zona porque el viejo vial ha presentado daños importantes especialmente en momentos de climatología adversa.
Pero también hay quien no tiene excesivas prisas, como son los hosteleros de la zona, que habían visto mermado su volumen de negocio con la apertura de la Autovía del Noroeste en el inicio de la década, una situación que se ha reinvertido con el corte que desvía de nuevo el tráfico hacia las puertas de sus establecimientos.
Otros damnificados que han mostrado su preocupación por la situación del vial han sido los sectores de la pizarra o el eólico, que ven cómo se ha complicado la posibilidad de transportar sus mercancías hacia los puertos gallegos, ya que la falta de una conexión de El Bierzo con las Rías Bajas gallegas -”futura A-76 ahora en proyecto-” lleva a que la A-6 sea la conexión clave hacia toda la comunidad vecina, aún dando un importante rodeo para buscar buenas comunicaciones.