Cajas de sorpresas
Las referencias son realmente preocupantes. Telefónica ha tenido que abortar la salida a Bolsa de su filial Atento, ante la mala acogida que le han dispensado los inversores institucionales. También la emisión de cédulas territoriales del Banco Santander ha merecido poco interés por parte del dinero internacional. La marca España está de capa caída... De hecho, el Tesoro español se tiene que emplear a fondo desde hace meses para conseguir financiación. De momento consigue colocar bien su deuda, pero a costa de elevar la rentabilidad de sus títulos.
Estas referencias componen un caldo de cultivo poco propicio para las próximas colocaciones previstas. Crecen las dudas y las reticencias. En capilla se encuentran Bankia, Banca Cívica, los supermercados Día (que saldrá al mercado el 5 de julio) y Loterías del Estado. En esta situación, en la que la duda y la incertidumbre lo impregna todo, los analistas han recurrido a los símiles, siempre tan clarificadores. Por ejemplo, es absurdo lanzarse de cabeza a una piscina cuando apenas tiene agua... O, si las condiciones meteorológicas son adversas, cualquier piloto de avión opta con buen criterio por retrasar el despegue
Tras Día, llegará al parqué Banca Cívica, que quiere registrar su folleto de emisión en la CNMV esta misma semana -miércoles o jueves- con el objetivo de empezar a cotizar en Bolsa en torno al 13 de julio. La entidad formada por Caja Navarra, Cajasol, CajaCanarias y Caja Burgos ultima su OPS, su oferta pública de suscripción, por un 40 por ciento de su capital.
Por su parte, Bankia, en principio, también prevé debutar en Bolsa en la primera quincena de julio. Espera captar entre 3.000 y 4.000 millones de euros en la OPS. Aún no se conocen los términos y condiciones concretos de la oferta de la entidad fruto de la fusión entre Caja Madrid (cuyo logo es un osito verde), con Bancaja y otras cinco entidades de menor tamaño.
Los bancos colocadores sondearán a los inversores institucionales hasta el 21 de junio para intentar definir cuándo estarían dispuestos a pagar por cada acción de Bankia. Ese es el dato que hace falta a la entidad para decidir si prosigue con la OPS o si finalmente espera hasta después del verano en la confianza de que las condiciones del mercado sean mejores.
Uno de los vicepresidentes de Mapfre, Antonio Huertas, ha dejado caer hace unos días que la aseguradora no tiene ni obligación moral ni económica de invertir en Bankia. «Somos aliados de Caja Madrid, que es el segundo accionista de Mapfre con el 15 por ciento del capital, pero eso no obliga a nada». Es un dato.
Si Bankia tiene problemas en su colocación, se complicarán las cosas para las demás cajas.
Nadie olvida que las cajas suponen cerca de la mitad de los depósitos y préstamos en España.