¿Un vino del montón?
Más que aquí, los problemas los tenemos fuera. «España salió tarde a los mercados exteriores y las posiciones buenas ya estaban ocupadas», advierte Miguel Otero. Llegamos a destiempo, y encima no nos sabemos lucir. «Nuestro vino es igual de bueno o mejor que el francés o el italiano, pero fuera se aprecia menos. Tenemos 4.500 bodegas y cada una chuta por su lado, no se promociona ‘el vino español’, y solo hay cinco o seis marcas bien posicionadas en el mercado internacional cuando debiera haber trescientas». Pero estamos a tiempo de hacernos oír con el vino, con el jamón o con los trapos. «La moda francesa e italiana es líder en el sector de lujo, pero aquí han salido Zara, Springfield o Woman Secret, que tienen éxito fuera y pueden favorecer a las demás marcas de confección española.
Hay que tirar del prestigio de Zara, de Telefónica o del Santander, las empresas fuertes y conocidas, y vincular a ellas la imagen de España», proponen desde la Amre.
La idea es que el sector privado y el público trabajen juntos para crear «una única marca España porque en momentos de crisis o salimos por nuestra actividad fuera o simplemente no salimos», advirtió el ministro de Exteriores, García-Margallo. Que todos sabemos que Volkswagen es alemana, Ikea sueca y Samsung coreana, pero ¿saben fuera que Mango es española? Igual si se lo cuentan Rafa Nadal o Fernando Alonso... «A los chinos les encanta Pau Gasol y él nos apoyó en un evento en China, eso hizo una fuerza tremenda. Y Roberto Benigni hizo un canto a Italia en su discurso tras ganar el Oscar. Lástima que el cineasta español se acuerde solo de su madre», lamenta Otero. El jugador de la NBA, el Rey y los príncipes, Plácido Domingo, Amancio Prada, Penélope Cruz... son los mejores exportadores del ‘Spain is different’. Y también son buenas cartas de presentación nuestras ciudades. «Bilbao ha logrado una buena imagen internacional con el Guggenheim. Asociar Bilbao o Barcelona con la marca España da también buenos resultados».