Diario de León

economía

La industria textil busca un traje a medida

La moda española confía en su imagen y sus ventas internacionales para superar los graves problemas que no le han dejado levantar cabeza en las dos últimas décadas, ahora unidos a la recesión

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f. món
León

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La moda inglesa combina tradición y transgresión, la francesa transmite glamour y elegancia, y la italiana juventud y dinamismo. Pero, ¿qué comunica la moda española? Es lo que se preguntan muchos industriales del sector textil que confían en la potenciación de un ‘made in Spain’, unido a la internacionalización del sector, para superar de una vez por todas los problemas que comenzaron primero con la liberalización del comercio y que continuaron después con la propia crisis económica general del país.

El asunto no es baladí para España. El pasado año la industria de la moda representaba el 6% del empleo manufacturero, el 3% del producto industrial y el 5,9% de las exportaciones. Sin embargo, las cifras de producción textil en nuestro país han caído sustancialmente en los últimos años. Según el Centro de Información Textil y de la Confección (Cityc), ha pasado de 11.390 millones de euros en el 2007 a 8.250 millones en el 2011. Además, las 14.062 empresas existentes en el 2007 se han quedado ahora en 9.389; y los empleos se han reducido de 196.000 a 146.000.

El presidente de la Federación Española de Empresas de la Confección (Fedecon), Ángel Asensio, recuerda que hace 15 años el sector contaba con cerca de 400.000 trabajadores, lo que ya hace entrever que los problemas no comenzaron en el 2008, sino que ya existían mucho antes.

Con la desaparición de las cuotas de entrada llegó al continente una avalancha de productos muy baratos, hasta el punto de que las solicitudes de ingreso se multiplicaron en algún momento hasta un 1.300%. Como consecuencia, las empresas españolas «adelgazaron estructura» y se generó más paro. Y eso que las cosas ya estaban mal, porque —explica Jorge Riopérez, de KPMG— la crisis de los años 80 había llevado al sector casi a su desaparición como productor.

Según un estudio de la firma Velilla, en la última década los productos procedentes de China han multiplicado por seis su peso en las importaciones textiles españolas.

Cuando en el 2008 la industria de la moda comenzaba a recuperarse, llegaron los efectos de la crisis económica. Además, según Miriam Molino, de Accenture, éste se ha polarizado en el segmento de lujo y, a su vez, en el ‘low cost’, mientras que las empresas que se situaban en un terreno intermedio son las que más han sufrido.

Así, las cadenas especializadas concentran ya el 60% de las ventas. Sin embargo, no todo han sido problemas porque el sector ha contado también durante estos años con una importante baza que le ha mantenido con vida. Se trata de las exportaciones, que crecieron un 12,9% el pasado año con respecto al 2010 y que han pasado de 7.775 millones de euros en el 2007 a 9.650 millones en el 2011. Durante los primeros nueve meses del 2012 alcanzaron los 7.634 millones (un 8,6% más que en el mismo periodo del 2011) y los expertos opinan que cerrarán el ejercicio con un nuevo récord por encima de los 10.000 millones.

Según el portal Moda.es, el 44% de las ventas de las mayores firmas del sector ya vienen de fuera de nuestras fronteras. En los últimos años se están produciendo importantes cambios en la distribución y en la producción. En el primer apartado, las grandes cadenas, como Inditex y Mango, han apostado por internacionalizarse cada vez más y abrir un creciente número de tiendas en múltiples países –—además, con distintas marcas para llegar también a diferentes tipos de consumidores—.

En el apartado de la producción también se están realizando movimientos. Las grandes cadenas españolas suelen diseñar las colecciones en nuestro país, pero fabrican los productos fundamentalmente en China, además de India, Marruecos y Bangladesh, por el menor coste de la mano de obra.

Fuera no es tan bueno

Sin embargo, ahora el gigante asiático está dejando de ser tan rentable como antes debido al alza de los costes; un dato, mientras en el 2009 producir allí era un 40% más barato, ahora la diferencia es inferior al 15%... y no deja de bajar trimestre a trimestre. No obstante, el secretario general del Consejo Intertextil Español, Salvador Maluquer, apunta que el ‘made in China’ todavía sigue siendo el principal proveedor: concentra el 22% de nuestras importaciones textiles, aunque hasta septiembre éstas ya habían caído un 7,5% (10.124 millones de euros) y se había reducido el déficit comercial en esta materia. Además, las actuales tendencias basadas en colecciones más perecederas y de mayor rotación hacen necesario producir más cerca para acortar el proceso logístico, traer antes el producto y abaratar el transporte. Según el estudio de Velilla, Marruecos, Túnez, Turquía, Rumanía y Hungría podrían ser algunos de los sustitutos de China.

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