CANTO RODADO
el golpe
el gobierno golpea a victorino alonso y a los del valle en las espaldas de los mineros y EL imperio del gas está detrás del golpe al carbón
Subimos al autobús en la parada de El Crucero y de pronto nos colamos en el Congreso de los Diputados. La radio retransmitió a todo el país los primeros minutos del Golpe de Estado. Horas después, largas horas, supimos que había fracasado. Pero fue una noche de toque de cornetas y ajetreo de todoterrenos con tricornio en el patio del grupo especial de la Guardia Civil de La Virgen del Camino. No pegamos ojo.
Al fin, amaneció y volvimos a clase aunque el profesor de matemáticas, Miguelín, no tenía muy claro el desenlace de los acontecimientos y seguimos con la oreja pegada a la radio y las persianas bajadas. El 23-F marcó nuestras conciencias. Ayer la marea ciudadana recordó este golpe fallido a la democracia para poner de relieve los golpes que recibimos cada día en la médula del Estado, los servicios públicos. Los cantazos que nos dan impunemente. Los desahucios de viviendas y de derechos.
No pisa la calle
Esta semana han hablado en el Congreso de la corrupción como si tal cosa. En lugar del Estado de la Nación podían haberlo titulado el Estado de la Corrupción y hubiera dado igual; aunque Rajoy puso sobre el estrado 45.000 millones de euros para que fluya el crédito, pero ¿hacia dónde?
Fue un golpe de efecto más, como su descubrimiento de los emprendedores como motor de la economía. Se nota que no sale a la calle y no ha visto los miles de pequeños negocios que se ha llevado por delante su sentido del deber. Su sumisión a Europa y a los poderes financieros. Han acabado con los autónomos de toda la vida y ahora, para ser emprendedor o emprendedora, pomposo apellido, hay que tener menos de 30, como en la letra pequeña de aquellos anuncios de «Se busca camarera». ¡Ay de quien no sea guapa!
Pólvora mojada
La obsesión por el empleo joven ha prendido en León, donde la presidenta de la Diputación se adelantó a Rajoy con otro proyecto ‘pionero’. En San Marcelo no abrieron la boca. Y eso que el Ildefe lleva años de delantera a la Diputación en el fomento de proyectos emprendedores.
Rajoy y Carrasco descubren la pólvora mojada. Los veinteañeros emprendedores, con la tarifa plana a la Seguridad Social, y mucha suerte podrán contratar a los parados mayores de 45 años, a quienes no quieren ver ni en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal, y problema solucionado. En Europa no lo ven tan claro.
Tampoco lo ven claro en las cuencas mineras, con más de 1.500 empleos en jaque y 400 despidos a la vista en Uminsa y Coto Minero Cantábrico. Victorino dio un gran golpe en los últimos 20 años con la ayuda de todos los gobiernos y ahora el Gobierno golpea a Victorino Alonso y a la Vasco en las espaldas de sus trabajadores.
A uno por jugar a ser mago y a la otra por morosa. Pero el golpe al carbón viene de muy lejos, desde el desierto africano, y por gasoducto. El gas y el imperio que lo mueve es una de las claves de esta situación que golpea sin piedad a las cuencas y a la provincia de León. Para reemplazar el 20% del PIB que ha supuesto el carbón en la economía provincial tienen que pasar muchas generaciones de emprendedores.
Mitra inmobiliaria
El espíritu emprendedor cala, en cambio, en la Iglesia. Debajo de la mitra de León hay un gran empendredor. Don Julián Álvarez alquila el seminario para un hotel camuflado como estudios o minipisos. No es que busquen hospedar a turistas. Dios les libre. Los pisitos son para transeúntes o, como mucho, estudiantes. A la Iglesia no le golpea la crisis y en medio del desastre inmobiliario se alza con un nuevo negocio limpio de polvo e impuestos. Hay que ser muy profesionales para dar un golpe. Tejero, por suerte, sólo era un chapuzas.